L D (EFE)
En un debate que han protagonizado en el auditorio de Esade de Barcelona para analizar la "Grandeza y la miseria de la política", Jordi Pujol y Felipe González han explicado a los jóvenes que les escuchaban la relación entre ética y política. Los resultados han sido surrealistas. El presidente de la Generalitat ha defendido el espíritu "kumbayá" (el de los boy-scout)de su manera de hacer política y ha avisado a los jóvenes que se inician en la política que sin "un cierto idealismo" no podrán aguantar "la tentación de la vanidad, el “carrerismo” y la corrupción".
El catalán alerta a los jóvenes que se inician en la carrera política: sin "idealismo no podrán aguantar la tentación" de caer en la "vanidad, el “carrerismo” político y la corrupción" y les será difícil soportar "la dureza de la vida política". "Sería bueno que antes de hacerse políticos, los jóvenes lleguen con formación intelectual, profesional y ética previa", ha dicho Pujol, quien cree que así se evitaría "caer en cualquier tentación en la primera esquina".
Pujol dice que su "espíritu kumbayá", que durante años cree que le han atribuido "de forma despectiva" y, ante la sonrisa irónica de González, ha definido como un "espíritu ingenuo y de “boy scout”". Pujol ha asegurado que este espíritu le supone un "inconveniente", ya que, según ha admitido, "quizás sería necesaria un poco más de malicia".
Y como ejemplo de sacrificio político ha puesto como ejemplo que cuando Barcelona optaba a organizar los Juegos Olímpicos de 1992 no hizo como el entonces presidente francés, Francois Mitterrand, con "su rival" Jacques Chirac, por entonces alcalde de París, y apoyó la aspiración de la capital catalana, pese a que estaba dirigida por el socialista Pasqual Maragall.
González bromea con su condición de corrupto
En su intervención, González ha asegurado que le "turba" la relación entre la ética y la política, ya que, comentó en tono irónico, "yo salí por corrupto, entre otras cosas, de 14 años de gobierno". El ex presidente ha ironizado entonces sobre su propia afirmación subrayando que le molesta "tanto o más" que le llamaran "corrupto" al cabo de pocos años de abandonar el gobierno, como que le dijeran "imbécil" por "no aprovechar el fruto de la corrupción que debería tener por allí en República Dominicana y que no lo disfruté en climas fantásticos".
En cualquier caso, ha asegurado que no cree "en la ética de lo absoluto", y ha defendido el "compromiso con un carácter no mercenario" entre las personas y la política, ya que estima "imprescindible" una "autonomía personal significativa" para poder llevar a cabo la política "con el menor grado de contraprestación mercenaria".
González ha admitido que "todo el mundo sabe" que en política existe una "cierta dosis de juego sucio" para con el rival político, pero ha denunciado que hay casos en los que se "intenta liquidar al adversario". "Esto degrada a quien lo practica".
Sobre Irak
El ex presidente del Gobierno Felipe González y el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, han calificado hoy como un paso "positivo" las manifestaciones convocadas para mañana en toda España en favor de la paz, aunque han advertido que si no van acompañadas de una acción política su objetivo se "diluirá". Todo un aviso a la política de la oposición, líder de las convocatorias ciudadanas. Además, dice que no logra "ver la diferencia" entre la administración norteamericana y la española, respecto al conflicto de Irak, y ha calificado a la política exterior española como una "nueva marea negra", después de la que ha habido en las costas gallegas por los vertidos del "Prestige".
El catalán alerta a los jóvenes que se inician en la carrera política: sin "idealismo no podrán aguantar la tentación" de caer en la "vanidad, el “carrerismo” político y la corrupción" y les será difícil soportar "la dureza de la vida política". "Sería bueno que antes de hacerse políticos, los jóvenes lleguen con formación intelectual, profesional y ética previa", ha dicho Pujol, quien cree que así se evitaría "caer en cualquier tentación en la primera esquina".
Pujol dice que su "espíritu kumbayá", que durante años cree que le han atribuido "de forma despectiva" y, ante la sonrisa irónica de González, ha definido como un "espíritu ingenuo y de “boy scout”". Pujol ha asegurado que este espíritu le supone un "inconveniente", ya que, según ha admitido, "quizás sería necesaria un poco más de malicia".
Y como ejemplo de sacrificio político ha puesto como ejemplo que cuando Barcelona optaba a organizar los Juegos Olímpicos de 1992 no hizo como el entonces presidente francés, Francois Mitterrand, con "su rival" Jacques Chirac, por entonces alcalde de París, y apoyó la aspiración de la capital catalana, pese a que estaba dirigida por el socialista Pasqual Maragall.
González bromea con su condición de corrupto
En su intervención, González ha asegurado que le "turba" la relación entre la ética y la política, ya que, comentó en tono irónico, "yo salí por corrupto, entre otras cosas, de 14 años de gobierno". El ex presidente ha ironizado entonces sobre su propia afirmación subrayando que le molesta "tanto o más" que le llamaran "corrupto" al cabo de pocos años de abandonar el gobierno, como que le dijeran "imbécil" por "no aprovechar el fruto de la corrupción que debería tener por allí en República Dominicana y que no lo disfruté en climas fantásticos".
En cualquier caso, ha asegurado que no cree "en la ética de lo absoluto", y ha defendido el "compromiso con un carácter no mercenario" entre las personas y la política, ya que estima "imprescindible" una "autonomía personal significativa" para poder llevar a cabo la política "con el menor grado de contraprestación mercenaria".
González ha admitido que "todo el mundo sabe" que en política existe una "cierta dosis de juego sucio" para con el rival político, pero ha denunciado que hay casos en los que se "intenta liquidar al adversario". "Esto degrada a quien lo practica".
Sobre Irak
El ex presidente del Gobierno Felipe González y el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, han calificado hoy como un paso "positivo" las manifestaciones convocadas para mañana en toda España en favor de la paz, aunque han advertido que si no van acompañadas de una acción política su objetivo se "diluirá". Todo un aviso a la política de la oposición, líder de las convocatorias ciudadanas. Además, dice que no logra "ver la diferencia" entre la administración norteamericana y la española, respecto al conflicto de Irak, y ha calificado a la política exterior española como una "nueva marea negra", después de la que ha habido en las costas gallegas por los vertidos del "Prestige".
