Los diarios hacen una interpretación muy desigual de quién salió fortalecido tras el debate del Congreso sobre el conflicto iraquí. ABC y La Razón son muy críticos con la intervención de ayer de Zapatero, tal y como reflejaban ya sus titulares de portada en los que destacaban la "radicalización del PSOE" al negarse Zapatero a respaldar el consenso de mínimos logrado por todos los dirigentes europeos. La sin duda hábil maniobra del PP de presentar a votación ese mínimo común denominador ponía en el brete a la oposición de tener que respaldar al Gobierno o bien desmarcarse del único consenso alcanzado en el seno de la UE.
ABC destaca que “el Gobierno ya no está solo: he aquí un dato muy significativo. Igual que este otro: el PSOE, que no suscribió la resolución, se descuelga y se coloca, junto a la izquierda radical y utópica de IU, al margen del consenso alcanzado en Europa”. ABC, que recuerda que el portavoz socialista “olvidó” condenar el régimen de Sadam, considera que “más allá de la foto y la pancarta, los votantes reflexivos exigen de todo candidato un nivel de calidad intelectual y política que ayer no demostró Zapatero”.
La Razón, por su parte, se centra en su editorial en denunciar la “demagogia gratuita” del candidato socialista. El editorialista empieza torpemente poniendo como ejemplo de “estadista responsable” a Felipe González respecto a la entrada de España en la OTAN. Ya podía haberse buscado el editorialista otro ejemplo porque lo cierto es que el ingreso de nuestro país en la Alianza se debió a la UCD. Lo único que hizo Felipe González fue tensionar a la sociedad española por motivos puramente partidarios y electoralistas. Si el objetivo era que nuestro país perteneciera a la OTAN, González se podía haber ahorrado el referéndum, pues España ya estaba integrada en ella.
El caso es que La Razón considera que, al contrario de González, lo que hizo Zapatero “fue un ejercicio de demagogia fácil” y “mostrar una negativa total a cualquier aproximación al consenso con una argumentación, la de la guerra injusta e injustificada, que de ser aceptada por la comunidad internacional no dejaría más opción a las Naciones Unidas que la de ser testigo resignado del rearme de cualquier dictador”.
Pues bien, tras esta lúcida reflexión, La Razón cambia de editorialista y de opinión en un segundo editorial para poder arremeter a gusto contra el presidente norteamericano. Contraponiendo a Bush y el Vaticano, su segundo editorial secunda al Papa en “el convencimiento de que todo se puede perder con la guerra y nada con la paz, como ya dijera Juan Pablo II en 1991 durante la guerra del Golfo. El Santo Padre —continúa con aprobación La Razón— , que sabe muy bien lo que es el sufrimiento de una invasión, guerra y ocupación de un país como lo fue su Polonia natal cuando era un adolescente, no quiere legitimar moralmente la acción de EE UU al ver claramente que no hay razones éticas ni morales que justifiquen un ataque por razones preventivas o defensivas”.
Ya ven hasta qué punto de esquizofrenia ha llevado Ansón a su diario en este asunto de Irak. Como recordarán, este diario pasó una temporada criticando y ridiculizando como ningún otro medio la estrategia norteamericana en Irak. Cuando vio que Aznar no rompía su apoyo a Bush, pasó unas semanas defendiendo esa estrategia como un acto de responsabilidad que huía del demagógico “no a la guerra”. Últimamente, ha pasado a dedicarse un día a criticar el belicismo de Bush para, al día siguiente, arremeter contra el pacifismo demagógico de quienes se enfrentan al presidente norteamericano. Pero es que hoy se supera al dividir su portada y sus editoriales para reflejar sus opiniones radicalmente contrarias entre sí y todo al mismo tiempo.
Porque, vamos a ver. Si La Razón en su primer editorial considera que si “la tesis de que la guerra es injusta e injustificada fuera aceptada por la Comunidad Internacional no dejaría más opción a las Naciones Unidas que la de ser testigo resignado del rearme de cualquier dictador”, ¿por qué La Razón no critica, además de al dirigente socialista, a Juan Pablo II, cuando este también se niega a conceder a esta guerra “razones éticas ni morales”?
Respetamos que La Razón dé primacía a lo que diga el Santo Padre, pero en nombre precisamente de esa primacía, lo coherente sería que, por una vez y en este asunto concreto, no respaldara a Aznar. La Razón, simplemente, pretende un imposible de lógica elemental como es la de defender a Aznar de Zapatero y, al tiempo, respaldar las críticas del Papa a Bush.
Por otra parte, si el Santo Padre mantiene este rechazo a la guerra ahora “como durante la guerra del Golfo” no será por lo que le enseñó su experiencia en su Polonia natal, sino a pesar de ella. La tragedia y el sufrimiento de Polonia fue no haber sido liberada de la ocupación nazi y comunista por la fuerza del ejercito norteamericano que liberó Francia. Esta experiencia —que el Papa desoye una vez más— es la que, por el contrario, sí han atendido todos los países europeos que sufrieron el yugo comunista cuyos gobiernos —incluido el polaco— han respaldado unánimemente la estrategia de Bush.
Por otra parte sospechamos que la actitud esquizofrenica del diario de Ansón, más que al juicio del Santo Padre —al fin y al cabo no ha hablado ex catedra, por lo que ningún católico puede apelar a su infalibilidad—, se debe más al antiamericanismo gagá y noventayochista de la derecha tradicional española. Lidiar todo eso con el servilismo al Gobierno del PP, ciertamente no es tarea fácil.
El capón de El Pais a Zapatero
El País considera que “el texto europeo puede ser un punto de partida para tratar de reconstruir el consenso roto en política exterior. No lo ha conseguido Aznar en este debate, pero sí ha roto el aislamiento parlamentario en el que se hallaba encaramado”. El editorial critica a Aznar señalando que el “tono más atemperado con el que al principio se refirió a los anhelos de paz expresado en referencia a las manifestaciones del sábado se trocó luego en el discurso de la dureza, e incluso del miedo, al hacer un tótum revolutum entre la amenaza terrorista, a la que este país es especialmente sensible, y las ramas de destrucción masiva en poder de Sadam Hussein. Esa es ahora la línea habitual de Bush”, sentencia El País como si de una condena moral se tratara.
El País considera que “no hace falta repetir cada vez lo abyecto que resulta la dictadura de Sadam” pero “las resoluciones del Consejo de Seguridad no promueven, al menos necesariamente, un cambio de régimen, sino su desarme”. No contento con esata capciosa afirmación que silencia que la resolución 1441 daba una “última oportunidad” a Sadam, pasa a decir que "muchos Gobiernos, incluido el de Aznar, han participado en los programas de alimentos por petróleo que supervisa la ONU y de los que, según Aznar, se ha provechado el dictador de Bagdad".
¿Cómo que “según Aznar”?, ¿es que ahora va a ponerse en duda que el beneficiario de esos trapicheos con el petróleo no ha sido el pueblo iraquí sino el dictador? ¿Quién hace ahora el “tótum revolutum” al decir que “muchos gobiernos han participado” de ese comercio para ocultar que los principales beneficiarios han sido los Gobiernos que ahora se opnen a intervenir en Irak?
Lo más destacable, sin embargo del editorial de El País es el capón que le propina a Zapatero. Este, según el diario de Prisa, “exhibió formas más propias de un político en cabeza de una manifestación que las de un aspirante a presidente del Gobierno, y en términos parlamentarios dejó escapar a su presa. Choca -prosigue el editorial-que pusiera en duda que Irak tenga armas de destrucción masiva. Acertó, en cambio, más tiempo y más medios para lograr el desarme de Irak por medios pacíficos”.
¿Cómo hay que interpretar este toque de atención? Pues creemos que en la linea de señalar que si Chirac puede continuar con su desacuerdo con EE UU con la “ambivalente declaración europea”, algo parecido podría haber hecho Zapatero. La partida se juega, como hoy insiste El País, en el Consejo de Seguridad. Ese deberá ser el momento de ver si el irrenunciable electoralismo del PSOE ha de practicarse sin compañía de gobiernos. Ahora sólo queda en evidencia que Zapatero, por no acompañar transitoriamente al PP, se queda sin la compañía del eje franco alemán y en compañía de IU y de los nacionalistas.
No es que El País quiera supeditar definitivamente al PSOE a lo que diga Francia y Alemania. Cebrían y González ya dejaron clara su postura al respecto. Lo que no quieren es que el PSOE abandone prematuramente esa compañía ya que el consenso que Chirac y Shröder aprobaron con Aznar y Blair en nada impide que ambos ejes a la larga mantengan sus diferentes posturas.
Bien presentado, el apoyo del PSOE a ese consenso de humo más que fortalecer al PP daría por el contrario la impresión de que los socialistas se están oponiendo de una forma “responsable” a la guerra y que no están jugando al electoralismo barato ni haciendo suyas las posiciones antisistema en el que está inmerso el resto de su compañía que no aspira a gobernar. El PP sólo tendría así un consenso, transitorio y de mínimos, que le ponía en dirección de aparcar indefinidamente la intervención armada. Luego, si Aznar mantuviera en el Consejo de Seguridad el apoyo a Bush, nada impediría al PSOE acusar al Gobierno de romper el consenso con la oposición. El País no se molestó ayer hacer una lectura franco alemana de ese consenso europeo para que ahora venga el PSOE y lo rechace. En cualquier, caso el capón que Prisa le propina a Zapatero en nada va a hacer variar la estrategia conjunta de erosionar al Gobierno.
El Mundo por su parte corre a decir que “el PSOE acabó incorporando en su propuesta los puntos pactados por los primeros ministros de la UE, lo cual parece bastante coherente en un partido que aspira a gobernar”. Y no es porque El Mundo quiera con este conflicto favorecer electoralmente al PSOE. Lejos de ello, el papel de este diario en este asunto no es el del perverso, sino la del tonto útil. El drama de este diario es que se toma en serio una cuestión en la que no tiene razón, mientras que el PSOE y Prisa sólo buscan estrategias electorales.
El Mundo, en su entusiasmo es el único diario que respalda plenamente la actuación, en forma y fondo de Zapatero. Según su editorial, el dirigente socialista protagonizó, nada menos, que “una de sus mejores intervenciones parlamentarias desde que es secretario general del PSOE, poniendo en serias dificultades a Aznar”. Será porque el dirigente socialista ha seguido fielmente toda la ceguera de El Mundo en este asunto; incluso hasta en esa que le reprobaba El País a Zapatero de “poner en duda que Irak tenga armas de destrucción masiva”. Y es que, como dice Ortega, “el malvado descansa algunas veces, el necio jamás”.
Resumen de prensa
Los principales titulares de todos los diarios se centran en el debate del Congreso sobre Irak. Lo que destacan ABC y La Razón es que el PSOE se descuelga del acuerdo suscrito por la UE y otras trece naciones europeas. El titular de La Vanguardia se limita a decir que “Aznar sigue sin convencer a la oposición sobre Irak”. El de El País dice que “Aznar pide el apoyo del Congreso sin revelar cómo será su voto en la ONU”. El de El Mundo considera que “Aznar rebaja su apoyo a la guerra pero Zapatero le acusa de tener un pacto con Bush”.
La Razón y El Mundo dedican otro titular al conflicto iraquí al destacar, respectivamente, que “el Vaticano acusa a Bush de prepotencia ante Irak” y que “Turquía paraliza el despliegue militar de EE UU por falta de acuerdo económico”.
Una noticia destacada en todas las portadas es la imputación del delegado del Gobierno y otros dos altos cargos por el juez que instruye el “caso Prestige”. También todos los diarios, salvo La Razón, destacan los 120 muertos en un incendio en el metro provocado por un perturbado en Corea del Sur.
El Mundo, ABC y El País destacan la desactivación de una bomba situada junto a la casa de un agente de la Ertzaintza.
Cada diario completa su portada con noticias distintas. El Mundo dice que “el Gobierno no logra un compromiso de Rabat para aceptar a los “sin papeles”. La Razón doce que “PP y CiU investigarán los créditos perdonados al PSOE”. El País dice que “los padres de la niña nicaragüense violada fuerzan un examen para que pueda abortar”. ABC lleva a portada la clausura de ARCO destacando que ha logrado las mejores cifras de ventas de los últimos años. Finalmente, la foto de portada de La Vanguardia se dedica a la “historica goledad del F.C Barcelona que ayer ganó al Inter por 3 a 0.

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