Menú

La “responsable” política de los afrancesados

Todos los diarios dedican un editorial a comentar las discrepancias entre España y Francia a propósito de Irak, excepto El País que dedica su comentario al grupo de diputados laboristas que decidieron ayer no respaldar la política de Tony Blair en el parlamento británico.

Aunque El País reconoce que Blair “consiguió una holgada mayoría", su editorial no indica que esta fue posible, no sólo gracias al voto favorable de más de las tres cuartas partes de los diputados laboristas, sino también al respaldo unánime de los diputados conservadores. Y es que poner esto de relieve sería un obstáculo para considerar que “el voto de ayer en los Comunes a propósito de la guerra en Irak es una nueva y seria advertencia al primer ministro de cómo se debilita la sintonía, en otro tiempo elevada, entre sus decisiones políticas y lo que espera de la mayoría de sus conciudadanos y sus representantes políticos”.

El País recurre a otra argucia para que Blair tenga que extraer tan disparatada conclusión de su aplastante victoria de ayer en el parlamento, como es la de ocultar las diferentes "culturas políticas" que diferencian el régimen parlamentario británico del español. El Mundo, por lo menos, en su breve referencia a la votación en la Cámara de los Comunes, tiene la honradez de hacerla "comprensible" señalando que “en Gran Bretaña los diputados se eligen por distritos uninominales y en España, por listas cerradas confeccionadas por los partidos”.

No es, por otra parte, la primera vez que los diputados británicos mantienen independencia de criterio respecto a los dirigentes de su partido, como Blair ya pudo observar en sus propuestas de reforma de política social. En Estados Unidos, aun es más frecuente esa disonancia en el seno de un mismo partido sin que nadie se lleve las manos la cabeza y hable de “revueltas” como las que denuncia ahora El País.

Tras acusar a Blair nada menos que de “ la quiebra que se cierne sobre la médula de la política exterior de su país desde mediados del siglo pasado”, El País se centra en la cuestión de fondo de Irak donde prosigue en su ceguera voluntaria, esta vez reprochando al jefe de los inspectores de la ONU, Hans Blix, que “avive el fuego al declarar anoche que Bagdad sigue sin adoptar la decisión fundamental de desarmarse”. Y es que lo alarmante, para El País, no es esa realidad sino que Blair la ponga también de relieve.

Como veremos, también en los editoriales que comentan las discrepancias que se mantienen intactas entre Aznar y Chirac hay quien enciende curiosas alarmas. Los editoriales de La Razón y, sobretodo, La Vanguardia son fundamentalmente asépticos y meramente descriptivos de unas diferencias por todos conocidas.

El editorial de El Mundo, a tenor de la inmovilidad de las posiciones francesa y española respecto a Irak, secunda a la oposición cuando “señala que no hay justificación para esa segunda resolución y subraya que el Ejecutivo está causando un grave daño a los intereses de España al alinearse con EE UU”.

Para El Mundo, "la iniciativa pone el dedo en la llaga al advertir del deterioro de nuestra relación con nuestros aliados europeos, latinoamericanos y árabes que está provocando la posición del Gobierno. Francia —continúa el editrorial— constituye el ejemplo más evidente, ya que es nuestro principal socio comercial y presta un apoyo esencial en la lucha contra el terrorismo. Miterrand fue uno de los valedores de la entrada de España en la UE, que tan beneficiosa ha sido en el plano político y económico”.

Solo a una alucinación transitoria o a una errata podemos entender que El Mundo no considerara ya a Miterrand como el dirigente europeo que, con gran diferencia, más trabas puso a nuestro ingreso en la UE. Eso por no hablar de su abyecta y contiuada condescendencia ante el hecho de que Francia fuera santuario de terroristas de ETA.

Lo que ya no se puede deber a una errata, sino a una clara intención de secundar a la oposición es lo de acusar a nuestro Gobierno de poner en peligro, nada menos, que nuestra política exterior. No contento con jugar con el electoralista "no a la guerra", la oposición quiere ahora adueñarse del sentido de la responsabilidad.

¿De qué deterioro hablan? La posición de Aznar goza de muchísimo más respaldo de los gobiernos europeos que la que tiene el Gobierno francés. Son Chirac y Schröder los que se han desmarcado. Es el presidente francés, aunque El Mundo lo haya silenciado en todo momento, el que ha arremetido y ha amenazado a los paises candidatos a la UE por secundar a la mayoría de los Gobiernos europeos que no comparten el unilateralismo del eje franco alemán. Pero ¿hasta que grado de desinformación se nos quiere llevar?.

Nuestra política de defensa descansa fundamentalmente en nuestra pertenencia a la OTAN, cuyo eje fundamental lo soportan los Estados Unidos. ¿Acaso nuestro encomiable alineamiento con Washington la pone en peligro?

Centrémonos también en los intereses comerciales y en la lucha antiterrorista, teniendo en cuenta que no sólo los demagogos del “no a la guerra” han pulsado esa alarma. Los más presentables alertan, como muestra de calmada perspicacia, que aunque no se comparta la posición de Paris en Irak, hay que tener presente que Francia es el principal socio comercial y pieza fundamental —muy por encima de los EE UU— en nuestra lucha contra el terrorismo de ETA. ¿Se puede saber que se nos quiere demostrar con esta evidente obviedad? ¿Insinúan que Francia va a expulsar a España de la UE? ¿Acaso París va a poner aranceles dentro de la Unión Europea para lograr que ya no tengamos a Francia como nuestro principal socio comercial? ¿Se insinúa tal vez que Chirac va a volver a los tiempos de Miterrand para ofrecer el suelo galo como santuario de terroristas? ¿Actuaría también Francia de la misma forma con todos los países que secundaron a Aznar en la carta de los ocho? Pero ¿qué grado de absurdos complejos se le quiere introducir a nuestro Gobierno cuando, por una de esas raras veces, hace lo que debe?

Respecto a los países árabes, no será por Marruecos por lo que nos convendría alinearnos con Francia. Tampoco será el pueblo de Irak el que no nos perdone que hayamos contribuido a liberarlo por la fuerza de la tiranía de Sadam. Respecto a otros países arabes, ya va siendo hora de no tener buenas relaciones con sus abyectos regímenes. Y no serán pocos los que, por mucho islam que les inunde, vean como una bendición que Sadam Hussein salga de escena.

Más surrealista aun es el “peligro” que corren nuestras relaciones con Hispanoamérica. Quien más tendría que perder son los países hispanoamericanos oponiéndose a dos países vitales parar sus intereses como son los EE UU y España. Estamos seguros, no obstante, que Madrid y Washington no van a tomar represalia alguna con los países americanos que no les secunden en la ONU. ¿Se insinúa acaso que van a ser ellos los que las tomen? ¿Se cree que van a renunciar a la intercesión de nuestro Gobierno ante la UE? ¿O lo que preocupa a El Mundo de nuestro alineamiento con Washinfgton es que enfademos a Cháves y Castro?

ABC, por lo menos, lleva algo de sensatez a los editoriales que tratan esta cuestión al señalar que respecto a ETA, Chirac y Aznar ratificaron “el mismo nivel de compromiso y solidaridad alcanzado antes de que surgieran las diferencias sobre el conflicto con el régimen baasista iraquí”. Ante tanto alarmista, ABC señala que la cooperación francoespañola en materia antiterrorista no sólo tiene “unos fundamentos muy sólidos” sino que también “trasciende del acuerdo bilateral y ya se enmarca en las posiciones comunes aprobadas por los Quince para coordinar las legislaciones y las acciones policiales antiterroristas”.

Haciendo justicia a lo que ha sido el encuentro entre ambos dirigentes, ABC considera que ambos han dado "una imagen de discrepncia sin ruptura, de disparidad sin enemistad” y señala que las “diferencias han aparecido donde ya estaban”, por un lado “en cuanto al modelo para Europa” y por otro, "Irak, el verdadero problema”.

ABC recuerda que el “Gobierno español no está aislado” y que ha sido el eje franco alemán el que ha roto previamente el consenso europeo. A diferencia de El Mundo, ABC también denuncia que el PSOE “erija a Chirac como modelo de referencia de un europeísmo militante frente a EE UU”. “Difícil operación de transgenia política, que el socialismo español está ejecutando sin mirar a los complejos e intereses nacionales, no siempre confesables, que Chirac defiende por encima de cualquier otra consideración”.

Mucho mito hubo en la supuesta ilustración de los afrancesados en el XiX.. Mucho más lo hay ahora con esa supuesta alineación con Francia como muestra de “europeísmo”. La política gala en estos momentos es una rémora que no sólo se debe contrarestar en el campo de la política exterior y de defensa, sino también en la vida interna de la Unión Europea. La UE debe retomar unas reformas liberalizadoras a las que se oponen con práctica unanimidad todo el arco político francés, desde la extrema derecha a la extrema izquierda. Por ello es necesario que la réplica a Francia, lejos de atenuarse, se profundice en el seno de la Unión.

Es curioso que los que se alinean con Francia sean al tiempo capaces de creer a su gobierno capaz de tomar represalias comerciales o en la lucha contra ETA. Nosotros criticamos abiertamente la política gala pero no la creemos capaz de tanto. Y, desde luego, si llegara el caso, sería París y no Madrid el responsable de tan abyecta actitud. Lo demás es ganas de sembrar complejos en pro de una, más que “vieja”, decadente idea de Europa que, además, beneficia y se beneficia de Sadam.

Temas

En España

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Inversión
    • Securitas