Menú

Rajoy pide que dejen de acosar las sedes del PP

La jornada de reflexión de 2004 se vio alterada por el acoso a las sedes del Partido Popular que provocó la comparecencia de Rajoy y Rubalcaba.

1

Tal día como hoy, 13 de marzo, pero de 2004, Libertad Digital llevaba en su portada la petición desesperada en aquel infame día de reflexión de uno de los candidatos a la Presidencia del Gobierno: "Rajoy pide que cesen las concentraciones antidemocráticas de acoso en las sedes del PP".

Las campañas de acoso por el caso Prestige y por la guerra de Irak se volvieron a repetir el día antes de las elecciones generales que debían decidir si continuaba el Partido Popular en el Gobierno, esta vez con Mariano Rajoy, o si volvía el PSOE, con José Luis Rodríguez Zapatero. Extremo, este último, bastante improbable si se atendía a las encuestas que hasta entonces se habían publicado. Las sedes del partido que ostentaba el Gobierno fueron rodeadas al grito de "asesinos".

Rajoy denunció como "ilegal e ilegítimas" las concentraciones que se produjeron frente a las sedes de su partido por todo el territorio español y pidió a los ciudadanos que no las secundaran. A la organización ‘Cultura contra la guerra’, una de las convocantes con el célebre ‘pásalo’, le exigió que las desconvocara de inmediato. El líder del PP denunció también que las declaraciones de dirigentes de ciertos partidos políticos influyeran en el hecho de que varios miles de personas se concentraran en el número 13 de la madrileña calle Génova, donde está ubicada la sede nacional de los populares. Allí se escucharon gritos de "PP, ilegalización" o "vosotros fascistas sois los terroristas", tan coreado en las manifestaciones proetarras.

Mariano Rajoy no pasó por alto tampoco que las concentraciones se estaban celebrando en la jornada de reflexión con el "objetivo de influir y coaccionar al electorado" por lo que sentenció: "Esta manipulación no la vamos a consentir". A continuación, expresó un deseo que él mismo creía difícil de cumplir a tenor de cómo se estaban desarrollando los acontecimientos: "Esperemos que las detenciones conduzcan al rápido esclarecimiento y que mañana los ciudadanos acudan a las urnas a votar sin sentirse coaccionados como mejor respuesta al terrorismo". Por aquel entonces, Rajoy ya era consciente de que el vuelco electoral que buscaba el 11-M había surtido efecto.

Minutos después de la respuesta de la Rajoy al acoso de las sedes del PP compareció en rueda de prensa Alfredo Pérez Rubalcaba, entonces vicecoordinador electoral del PSOE. Durante todo su discurso obvió la situación que se estaba viviendo en las sedes del Partido Popular. Sólo al final apuntó que los ciudadanos deben "mantener la serenidad" en el día de reflexión y que su partido no había convocado concentración alguna.

Pero lo cierto es que la página web de ‘Cultura contra la guerra’ estuvo alojada en la del PSOE durante la operación militar en Irak y en la portada de los socialistas, al pinchar en el apartado "Contra la guerra", remitía a la dirección culturacontralaguerra.org.

Rubalcaba también mantuvo las mismas tesis que sostenían los manifestantes y dijo que "el crimen no admite el juego político, reiteramos la convicción de que este momento exige limpieza en el juego político". Por último pronunció una frase que ha quedado en la memoria de aquel 13-M: "Los ciudadanos se merecen un gobierno que no les mienta".

Además de la citada sede de la calle Génova, las sedes del PP en Sevilla, Barcelona, Gijón, Bilbao, Santiago de Compostela, Vigo, La Coruña o Valencia, entre otras, también se vieron rodeadas bajo gritos como: "Esto nos pasa, por un Gobierno facha"; "Los muertos son nuestros, las guerras son vuestras"; "Antes de votar, queremos la verdad"; "No más sangre por petróleo"; o "Ilegalizar el Partido Popular", entre otras muchas.

Desde aquel 13 de marzo las sedes el PP estuvieron ajenas a las manifestaciones a excepción de la de Valencia por el caso Gürtel y el de los trajes de Camps. Con los populares de nuevo en el Gobierno y con su política de recortes, las sedes han vuelto a ser objeto de las protestas de ciudadanos y funcionarios de todo tipo que, salvando las distancias, recordaban a aquellas que se produjeron tras los atentados del 11-M.

 

En España

    Lo más popular

    0
    comentarios

    Servicios