En un momento complicado para la Casa Real, doña Letizia quiso centrar todas las miradas en su estilismo. La Reina dejó de lado su diseñador de cabecera, Felipe Varela, para apostar por otra diseñadora española, Ana Locking.


En un momento complicado para la Casa Real, doña Letizia quiso centrar todas las miradas en su estilismo. La Reina dejó de lado su diseñador de cabecera, Felipe Varela, para apostar por otra diseñadora española, Ana Locking.