
Los "relojeros", que es como se conoce en Barcelona al numeroso grupo dedicado a robar relojes a los turistas, han batido un récord. Sucedió el pasado martes por la tarde, cuando cuatro de ellos asaltaron a un turista estadounidense a las puertas del hotel donde se aloja, el Mercer del barrio gótico. Como es habitual, los ladrones rodearon a su víctima y con gran violencia le arrancaron el reloj de la muñeca, un modelo de oro de la marca "Hublot" y valorado en 800.000 euros. No consta en los archivos policiales ningún reloj que supere ese precio.
El problema de los "relojeros" en Barcelona es de tales dimensiones que los Mossos d'Esquadra han creado un grupo especial para combatir la proliferación de esta clase de delitos. La policía autonómica trata de averiguar los canales de reventa de los relojes arrebatados a cada vez más turistas. Como ocurrió en el caso del piloto de F-1 Sebastian Vettel, los ladrones suelen merodear por los hoteles de lujo de la ciudad, aunque a diferencia de lo que le pasó a Vettel, los "relojeros" no actúan al despiste sino que suelen proceder con violencia contra sus víctimas para, aprovechando el desconcierto, arrancar los relojes de las muñecas de sus dueños.
En el caso del propietario del "Hublot", los Mossos cuentan con las grabaciones de las cámaras de seguridad del hotel y ya habrían identificado a los autores, que acostumbran a poseer un largo historial delictivo. Con el fin de las restricciones y la llegada de turistas, se ha acentuado la actividad delictiva de los carteristas y de los referidos "relojeros".
En junio de 2019, una diplomática de Corea del Sur fue víctima de un tirón perpetrado por dos individuos a bordo de una motocicleta. La mujer, Hyewol Kim, de 65 años, fue arrastrada, cayó al suelo y murió a los pocos días a consecuencia de una herida en la cabeza

