
El gobierno separatista de la Generalidad continúa con el despliegue del entramado de oficinas de representación en el extranjero. Y si el pasado 2 de agosto se anunciaba que la administración autonómica abrirá una "embajadeta", tal como se las conoce popularmente, en Brasilia, ahora se anticipa que el próximo año también se abrirán delegaciones en China y Japón.
La titular de la consejería de Acción Exterior y Gobierno Abierto, Victòria Alsina, de la cuota de Junts per Catalunya (JxCat), ha explicado a la agencia Europa Press que su departamento "estudia" recuperar la delegación que la Generalidad tenía en China antes de la aplicación del 155. También se quiere abrir representación en Tokio, esta de carácter más bien turístico y a iniciativa de la consejería de Empresa y Trabajo, en manos de ERC.
Los planes de la Generalidad pueden chocar con las autoridades chinas, molestas por el apoyo de los gobiernos separatistas a las revueltas en la excolonia británica de Hong Kong y que China reclama para sí. Tanto Puigdemont como su sucesor Torra pretendieron un cierto reconocimiento internacional del independentismo con acciones de apoyo a Hong Kong como protestas frente al consulado chino en Barcelona.
Ninguneo a la Generalidad
La anterior cónsul, Lin Nan, expresó su malestar al evitar despedirse de las autoridades autonómicas cuando fue relevada en el cargo, en 2021. Sí habló, en cambio, con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y con la entonces delegada del Gobierno en Cataluña Teresa Cunillera. Sin embargo, obvió a la Generalidad. La esposa de Torra, Carola Miró, llegó a participar en una de ellas con su escolta y el coche oficial, lo que dejó perpleja a la cónsul.
Pero el malestar obvio de las autoridades diplomáticas chinas no altera los ambiciosos planes de Victòria Alsina, empeñada no ya en reconstruir la trama internacional de la que disponía la Generalidad antes del golpe de Estado de octubre de 2017 sino en aumentar el número de delegaciones en el extranjero.

