
Bildu y ERC han anunciado ya su más que probable "sí" a la investidura de Pedro Sánchez. ERC, de hecho, presiona ahora a Junts para que haga lo propio y permita un mayor avance en la carrera separatista de la mano del líder del PSOE. ¿Por qué tienen esa insistencia los partidos comandados por los condenados Arnaldo Otegi y Oriol Junqueras? Fue el propio Otegi quien aseguró durante la campaña electoral que el PSOE lleva más de cuatro años siguiendo los pactos con Bildu. Y ERC no tardó en confirmarlo diciendo que al PSOE hay que obligarle para que vaya cumpliendo con la agenda rupturista. Pues bien, fue antes cuando un emocionado Otegi, en su propio homenaje tras salir de prisión por sus delitos en la banda terrorista ETA afirmó que la estrategia a seguir era evidente: "una España rota" y "procesos constituyentes" en cada "nación". Todo ello de la mano de la "nueva izquierda española" –en referencia a las distintas marcas de Podemos, ahora Sumar– y acabando con la unidad nacional porque "la unidad de España es la clave para mantener los procesos de dominación".
Si Bildu dice que se cumplen los pactos, que Sánchez es la opción a respaldar y Otegi le concede el "sí" a la investidura prácticamente sin preguntar, parece obvio que el condenado por pertenencia a ETA no debe estar descontento con Sánchez. Y, si está contento, parece igualmente lógico pensar que sus exigencias se están cumpliendo. ¿Y cuáles son esas exigencias al PSOE?
El vídeo que hoy recupera Libertad Digital muestra con claridad las peticiones de los separatistas proetarras al PSOE. Se grabó pocos días después de que Otegi saliera de la prisión de Logroño en 2016, tras cumplir condena. De hecho, Otegi fue homenajeado en el Velódromo de Anoeta por ERC y la CUP y desde esa sede realizó un discurso en el que explicó sin matices su plan para acabar con el régimen constitucional español de la mano de una alianza con la "nueva izquierda española".
Entre los reunidos a las puertas de la cárcel estaba el diputado de Junts Pel Sí Luis Llach, que había afirmado que Arnaldo Otegi sería una "persona importantísima en el futuro de Euskadi". Además le esperaban varios dirigentes del entorno proetarra, entre ellos el presidente de Sortu, Hasier Arraiz; el exdiputado general de Guipúzcoa, Martin Garitano; y otros proetarras como Joseba Permach, Pernando Barrena o el diputado vasco Iker Casanova, Miren Zabaleta –condenada por la misma causa que Otegi y que había salido antes de prisión–. El también expreso etarra Josu Zabarte –conocido como el carnicero de Mondragón– y otros dirigentes batasunos como Tasio Erkizia, Joseba Álvarez, Pablo Gorostiaga e Iñigo Iruin, y el secretario general de EA, Pello Urizar, también acudieron, junto con miembros de las CUP como la diputada Anna Gabriel y el exportavoz en el Parlament David Fernández y el juez Santiago Vidal, exportavoz de ERC en la Cámara alta.
El fin de la unidad de España
Arnaldo Otegi se dirigió allí a "la nueva izquierda española" en defensa de "los procesos constituyentes en las naciones del Estado". Otegi exigió "los procesos constituyentes" en País Vasco, Cataluña y Galicia, "porque esa es la única solución". Porque, según dijo, necesitan una "España rota", en referencia a la frase de Calvo Sotelo, ya que "el proyecto de dominación de las élites económicas y oligárquicas españolas" se sustenta sobre el planteamiento de la unidad de España. "La unidad de España es la clave para mantener esos procesos de dominación", aseguró. "Por eso los procesos de liberación nacional, los procesos de ruptura democrática nacional son la garantía para que realmente haya una democratización real en el Estado", concluyó.
Todo esto se puede traducir en que los socios de Sánchez buscan abiertamente el fin de la Constitución y la unidad de España. Y, de una forma u otra, es lo que buscan en sus pactos con el PSOE.
Las frases no son muy distintas, de hecho, de las que se han escuchado esta última campaña electoral en Durango, donde los máximos representantes de Bildu y ERC –con los condenados Arnaldo Otegi y Oriol Junqueras a la cabeza, secundados por Gabriel Rufián– expusieron sus condiciones para el pacto con Sánchez: un referéndum de autodeterminación simultáneo en la próxima legislatura en el País Vasco y Cataluña. Y los dos partidos han confirmado ya su más que probable "sí" a la investidura de Pedro Sánchez. ¿Por qué? Pues obviamente porque saben que las peticiones de Carles Puigdemont no son tan ajenas al PSOE. Porque saben de primera mano que Sánchez ha aceptado ya gobernar para los golpistas y proetarras en un futuro mandato.
Allí, Arnaldo Otegi, señaló: "Tenemos un compromiso firme con nuestros pueblos y con al antifascismo. Vamos a parar a las derechas. Si está en nuestras manos, las derechas no estarán en ningún sitio gobernando". Toda una amenaza. Y los tres aclararon que, efectivamente, se referían a la convocatoria de un referéndum separatista. Justo lo mismo que pide el prófugo Carles Puigdemont, el líder de Junts con orden judicial de busca y captura que hoy recibe la invitación de Pedro Sánchez para llegar a un pacto de gobernabilidad.
Aquel lunes en Durango, Oriol Junqueras, Gabriel Rufián y Arnaldo Otegi pidieron básicamente lo mismo que ha pedido Puigdemont. Y las dos formaciones representadas han anunciado ya su más que probable "sí" a Sánchez.


