
Marta Rovira ha asegurado que podría estar el próximo sábado en Cataluña para asistir a la asamblea de mujeres de Esquerra Republicana (ERC). La secretaria general de la formación republicana ha lanzado la posibilidad de un regreso inminente, aunque ha mostrado cierta cautela al apuntar que la reacción de las acusaciones particulares en el caso Tsunami, archivado ayer por su instructor en la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, puede condicionar su retorno.
El deseo de Rovira sería asistir en persona a la asamblea de mujeres de ERC, un cónclave que se celebrará este sábado. En declaraciones en la emisora Rac 1 del grupo Godó la dirigente republicana ha señalado que lo primero que haría en caso de regresar a España sería visitar a sus padres en Vich para luego participar en el encuentro con sus compañeras del partido.
También ha introducido en la ecuación de su posible regreso la situación del diputado de ERC Rubén Wagensberg, fugado desde finales de 2023 en Suiza. Rovira dice que le gustaría regresar con el parlamentario, que huyó nada más conocer su imputación en el caso ahora archivado.
En cuanto a las negociaciones con los socialistas, Rovira ha confirmado que "van bien". "Nos estamos escuchando", ha afirmado la dirigente republicana, máxima autoridad del partido hasta el congreso fijado para el 30 de noviembre y responsable final de las negociaciones sobre la investidura de Illa a cambio de una financiación similar al concierto vasco. Sin embargo, no ha descartado del todo una repetición electoral. Eso sí, ERC acudiría a las urnas en solitario. A nadie en ERC se le pasa por la cabeza una candidatura conjunta encabezada por Puigdemont.
El caso de Puigdemont
En cuanto al expresidente de la Generalidad prófugo, Carles Puigdemont, su situación es muy diferente a la de Rovira al estar imputado por malversación, delito que en su caso no es amnistiable según el Tribunal Supremo, y por traición en el sumario que instruye el magistrado del juzgado de instrucción número 1 de Barcelona, Joaquín Aguirre, en relación a los contactos del separatismo con el régimen de Putin.
Sin embargo, en su entorno se insiste en que está dispuesto a regresar a España para participar en una sesión de investidura, aunque no sea la suya sino la de Salvador Illa. A tal efecto, el presidente de la cámara, su correligionario Josep Rull, ha declarado que está revisando el reglamento del parlamento catalán para asegurarse de que ningún diputado puede ser detenido o retenido en el interior de las instalaciones.

