
Continúa la polémica en torno a la inexistente presencia de autoridades españolas en la reapertura de la catedral de Notre Dame, destruida por un pavoroso incendio en 2019. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que recibió una invitación para asistir que declinó por motivos familiares -en su agenda se mencionaba su asistencia a una función del circo Circlassica- ha evitado hablar del asunto en su habitual rueda de prensa de los lunes como representante de Sumar, alegando que no era el lugar para hablar de temas que atañen a su ministerio.
Mientras, fuentes de Cultura han insistido en que Urtasun tenía ese día un compromiso personal ineludible remarcando que no depende de esa cartera la coordinación de la política exterior, echando pues balones fuera sobre la comentada ausencia de representantes del Ejecutivo y también de los Reyes.
Desde el ministerio apuntan que aunque recibieron una invitación de las autoridades francesas, se avisó con tiempo de que el ministro no podía asistir. Al respecto, han desgranado que a partir de ahí desconocen por qué no fue ningún representante del Gobierno y de la Casa Real, dado que las cuestiones de política exterior, insisten, no son competencia de dicha cartera. Las mismas fuentes lamentan la "controversia".
Mientras, desde el lado socialista del Ejecutivo, el ministro para la Transformación Digital y la Función Pública, Óscar López, ha minimizado el impacto de la ausencia española a este evento defendiendo que "tampoco" fueron "tantos jefes de Estado y Gobiernos de la Unión Europea", a la vez que ha expresado su "máximo respeto" por la agenda de la Casa Real.
En el acto participaron una cincuentena de autoridades, entre ellas el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, la primera dama, Jill Biden; la primera ministra italiana, Giorgia Meloni y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.