
El pasado viernes The New York Times publicaba en su portada una imagen de un niño gazatí que se suponía que era el ejemplo de cómo el hambre arrasaba la Franja y, sobre todo, se ceba en los más débiles.
Sin embargo, la verdad de la historia era muy diferente: tal y como se supo después, resulta que el niño fotografiado en realidad padece una parálisis cerebral severa y tenía problemas de nutrición desde su nacimiento. El miércoles de esta misma semana el diario neoyorquino se veía obligado a reconocerlo, lo que hacía en un lacónico comunicado en el que llamaba "detalle adicional" a esta circunstancia esencial.
Sin embargo, parece ser que en la redacción de El País no se han enterado de esta aclaración de The New York Times y este viernes, 48 horas después han publicado un reportaje sobre "la historia de una foto que simboliza el hambre en Gaza".
El texto está firmado por Tiziana Trotta y es, básicamente, una entrevista con el fotógrafo que captó la imagen, pero también cuenta detalles sobre el niño, como que "Mohamed Zakariya Ayyoub al Matouq tiene un año y medio y pesa apenas seis kilos". Sin embargo, en ningún momento menciona la dolencia previa del niño.
Es más, Ahmed al Arini, el fotógrafo, llega a asegurar que "había visto sus fotos anteriores, cuando estaba sano y lleno de vida", algo que cualquiera que sepa cómo es una parálisis cerebral como la que padece Mohammed sabe que simplemente no es posible.
Las otras omisiones de El País… y de casi todos
Por desgracia no es el único caso, ni mucho menos: el centro israelí de Coordinación de las Actividades en los Territorios (COGAT, por sus siglas en inglés) denunciaba en X el caso de Abdul Qader al-Fayoumi, un niño de 14 años que en 2018 recibió tratamiento médico en Israel.
Once again, Hamas is using photos of sick children to push the "starvation" narrative and blame Israel.
But the truth tells a different story.#TheFacts: 14-year-old Abdul Qader al-Fayoumi was treated in Israel back in 2018 for a genetic disease.Abdul was one of the hundreds… pic.twitter.com/4CcB2Md1ao
— COGAT (@cogatonline) July 31, 2025
Abdul ha sido puesto como ejemplo de los niños que han fallecido por desnutrición, pero según las autoridades israelíes lo que explica su fallecimiento es esa condición médica previa.
Una cuestión que se omite habitualmente es que el caso de Abdul no es una excepción, pues muchos niños gazatíes antes de la guerra eran tratados en hospitales de Israel e, incluso en estas circunstancias, sigue ocurriendo algo similar: esta misma semana 180 pacientes han salido de la Franja con destino a otros países, entre ellos Jordania, obviamente con el consentimiento, el permiso y el soporte de Israel.
Como hemos dicho ya en más de una ocasión, esto no quiere decir que la situación en Gaza no sea terrible, pero cuando hay que mentir para demostrar que algo está ocurriendo… quizá es que en realidad no está ocurriendo como lo cuentas.


