
Los diferentes hábitos que tienen José Luis Ábalos y Koldo García han llevado a que el exasesor ministerial haya pedido cambiarse a una celda individual mientras ambos esperan a que se celebre el juicio por el que se encuentran encausados. El tabaco y ver la televisión hasta tarde serían algunos de los motivos.
Koldo y Ábalos se encuentran en prisión preventiva desde finales del pasado mes de noviembre por apreciar el magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente un riesgo "extremo" de fuga tras publicarse el escrito de acusación de la Fiscalía Anticorrupción, que pedía 24 años de prisión para el exsecretario de Organización del PSOE y 19,5 años para el que fuera su mano derecha.
Según han informado fuentes penitenciarias a Libertad Digital, los hechos que motivaron que Koldo pidiera el cambio dentro de la prisión de Soto del Real son los diferentes hábitos que tienen Ábalos y Koldo. Entre ellos, se encuentra la diferencia de que el exsecretario de Organización socialista es fumador y Koldo no, por lo que las molestias que le ocasionaba el tabaco habrían hecho que el exasesor ministerial prefiriese dejar de compartir celda con el que fuese su jefe.
Además, la vida de uno y de otro serían muy diferentes: mientras que Koldo prefiere realizar otras actividades como ir al gimnasio y confraternizar con otros presos, Ábalos suele estar inmiscuido en, según dicen las fuentes consultadas, cientos de hojas acerca de la causa que tienen en su contra.
En el mismo sentido, el que fuera número tres –en el Gobierno y en el partido— de Pedro Sánchez suele quedarse hasta tarde viendo programas de televisión que versan sobre la actualidad y, por ende, sobre su causa; algo que para nada interesaría al exasesor ministerial.
El cambio de celda fue pedido por Koldo antes de la Navidad y ha sido otorgado esta semana; algo habitual cuando los internos muestran buen comportamiento y no se trate de un "capricho". En este caso, al justificar Koldo el cambio por las molestias que le ocasiona el tabaco, es considerada razón suficiente para acceder a la petición teniendo en cuenta que hay celdas libres y que no supone un mayor esfuerzo para la administración penitenciaria otorgársela.
Un proceso habitual
El cambio a una celda individual es habitual en el proceso de adaptación a la cárcel, ya que los presos que llegan al mismo tiempo y se encuentran encausados por el mismo procedimiento suelen preferir estar juntos al comienzo de su estancia entre rejas. Pero, conforme pasa el tiempo y avanza su integración en la prisión, prefieren trasladarse a una celda individual para tener más privacidad. Por todo ello, no quiere decir que el cambio signifique que la relación entre ambos se haya resentido; sino que avanza su adaptación a la prisión.
La próxima vez que Ábalos y Koldo salgan de prisión será el 6 de febrero del presente año, cuando se deben trasladar al Tribunal Supremo para asistir a la vista oral de cuestiones preliminares. Esta vista es el paso previo al juicio, que tendrá lugar –si no se archiva la causa por admitir las causas de nulidad presentadas por las defensas— durante el mes de abril, probablemente, una vez haya terminado la Semana Santa.


