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Treinta años del asesinato de Tomás y Valiente por el etarra que exponía cuadros con EH Bildu

A eso de las 10:45 del San Valentín de 1996, Jon Bienzobas asesinó al expresidente del TC con un arma ya usada para matar a un general del Aire.

Francisco Tomás y Valiente, con sus hijos Carmen y Quico en una fotografía familiar en Denia. | Diario Vasco

ETA asesinó a cinco personas en 1996. Ocho días después de que un nefando gudari le pegara un tiro en la nuca a Fernando Múgica en San Sebastián, a eso de las 10:45 del San Valentín de aquel año, un engendro bilbaíno que respondía al nombre de Jon Bienzobas Arretxe, apodado Karaka, se plantó en el despacho que tenía en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid Francisco Tomás y Valiente, y mientras el profesor hablaba por teléfono con su colega Elías Díaz, el terrorista descerrajó tres veces un arma que ya había sido utilizada para arrebatarle la vida, en octubre de 1993, al general del Aire Dionisio Herrero.

Tomás y Valiente, quien no había acudido a su clase de Historia del Derecho la semana anterior por una afección pulmonar, tenía previsto examinar a sus alumnos aquel miércoles, a las once de la mañana. Karaka se hizo pasar por estudiante, accedió al departamento, sito en la cuarta planta –"Es algo inusual, porque esta planta es de profesores, no hay alumnos, y la gente suele ser muy tranquila", declaraba en El País el decano, Manuel Aragón–, y asesinó a un hombre que, pese a ser miembro del Consejo de Estado, carecía de escolta desde el verano de 1995. Algunos profesores tomaron el ruido de los disparos por el de petardos. Quienes se hallaban cerca del despacho se toparon con el terrorista, que huyó con la pistola "humeante" y les amenazó diciéndoles: "Si me miráis, os mato". Varios docentes quisieron bajarlo al garaje para llevarlo al hospital en coche. Se les murió en el ascensor.

Por su parte, Karaka se escabulló a toda leche, salió de la facultad y se metió en un Ford Orión rojo con matrícula falsa donde le esperaban otros dos etarras. El vehículo fue abandonado en un solar de Fuencarral y lo estallaron hora y media después del asesinato. "Ha sido un individuo con la cara descubierta –declaró Margarita Robles, secretaria de Estado de Interior–. Se ha dado a la fuga, siempre ha actuado a cara descubierta. En el despacho hay tres casquillos y hay muchos testigos presenciales". Tal y como plasmaba el cronista del diario de Prisa, "el reguero de sangre permaneció durante toda la mañana en los pasillos de la cuarta planta".

El 15 de febrero, más de 12.000 personas –entre ellos, los 6.000 alumnos de la Facultad de Derecho–, se manifestaron en el campus al grito de "¡Basta ya!" y con las manos pintadas o enguantadas de blanco. También hubo homenajes en su tierra, la Comunidad Valenciana, en Barcelona, Cantabria, La Rioja o Navarra. La capilla ardiente fue instalada en la sede del Tribunal Constitucional, órgano que Tomás y Valiente presidió entre el 4 de marzo de 1986 y el 8 de julio de 1992. El sacerdote que ofició la misa, José María Martín Patino, lo definió como un hombre "de paz y diálogo" y pidió "misericordia para los verdugos, porque también son hermanos". La viuda y los cuatro hijos del difunto recibieron el pésame de, entre otros, Felipe González, José María Aznar, Adolfo Suárez, Cándido Méndez o José Barrionuevo. A la vez, el presidente del PNV, Xabier Arzalluz, lamentaba el "exceso informativo" que políticos y periodistas concedían a los atentados de quienes sacudían el árbol para que cayeran las nueces.

266 años de cárcel y una exposición

Tomás y Valiente, licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia, Premio Extraordinario de Doctorado, catedrático de Historia del Derecho y profesor en varios centros, fue elegido en 1980 magistrado del Tribunal Constitucional por las Cortes Generales a propuesta del PSOE; en 1985, nombrado académico de número de la Real Academia de la Historia; el 3 de marzo de 1986, elegido presidente del TC. Cesó en 1992 y volvió a la UAM, donde le mató Karaka.

A Bienzobas lo detuvo la policía francesa el 30 de septiembre de 1999. Amén de a Tomás y Valiente, asesinó a un empleado de Iberdrola, Rafael San Sebastián Flechoso, y perpetró varios atentados, como el que le sesgó la vida al sargento Miguel Ángel Ayllón. La Audiencia Nacional le condenó en mayo de 2007 a treinta años de cárcel por el asesinato del catedrático. Sus cuatro penas sumaban 266 años de prisión.

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior de Marlaska comunicó en enero del 21 que Bienzobas dejaba el Centro Penitenciario Puerto III, en Cádiz, para pasar a Dueñas, en Palencia. En septiembre de 2019, la casa de cultura del Ayuntamiento de Galdácano, gobernado por EH Bildu, organizó una exposición de pinturas y esculturas del terrorista. Quico, uno de los hijos de Tomás y Valiente, denunció en El Mundo que "olvidar lo que significa Bienzobas y ha significado ETA es intentar correr el olvido, es engañar y manipular la realidad histórica. Me parece indigno y despreciable".

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