
El presidente de Vox ha endurecido su discurso ante el estancamiento de las conversaciones para formar gobierno en Extremadura. Santiago Abascal ha reconocido que la situación es crítica y, ante la falta de avances, no ha dudado en poner sobre la mesa la posibilidad de una repetición electoral si el PP no da su brazo a torcer.
En declaraciones en el Congreso, Abascal ha subrayado que la pelota está en el tejado de los populares, a quienes acusa de provocar una ruptura de la confianza. Según el dirigente, Vox necesita "garantías" para integrar un Ejecutivo de coalición, algo que Génova conoce sobradamente por los pactos alcanzados en otras regiones.
El de Vox ha insinuado que María Guardiola es el principal escollo en la negociación, ha deslizado que hay tensiones internas entre la dirección nacional del PP y su baronesa, señalando que son ellos quienes "se pelean". Aunque ha matizado que no es una exigencia actual, no ha rechazado la opción de reclamar su marcha para salvar la investidura.
El líder de Vox ha lamentado la dificultad de mantener una "negociación seria" ante los permanentes cambios de posición del PP, recordando que la relación con Guardiola está deteriorada desde que esta tachara a su formación de "machista" y tras la ruptura de los gobiernos autonómicos el pasado julio por la crisis migratoria.
Abascal ha insistido en que es muy difícil tener una negociación "seria" con el PP porque no saben a qué "atenerse" dados los "cambios de posición" de los populares. "Vemos que cuando Guardiola hace un intento de acercamiento a Vox inmediatamente es desautorizada por portavoces de Génova, y venimos denunciando hace mucho tiempo que lo que valía para Valencia no sirve para Aragón", ha añadido.
Feijóo trata de tender la mano
Es cierto que la situación está generando tensión en el PP, hasta el punto de que la dirección nacional ha lanzado un mensaje muy claro a María Guardiola, incluso en público por boca de la vicesecretaria Carmen Fúnez: "Menos ruido y más discreción", después de que la presidenta en funciones protagonizara una entrevista en la que hablaba del feminismo y Vox, entre otras cuestiones, y que no gustó nada en Génova.
Pero en cuanto a la relación con Vox, el partido está tratando de acercarse a los de Abascal, hasta el propio Feijóo lo ha hecho asegurando que "la gente está haciendo su parte para el cambio, no podemos permitir que fallen los partidos, nuestra obligación es ordenar la mayoría de cambio que ha salido de las urnas y no fracturarlo", ha dicho durante un desayuno informativo.
