
El tercer día de exclusivas de El Confidencial sobre el entramado empresarial montado por el despacho Nummaria a Borja Cabezón para eludir el pago de impuestos colocan al adjunto a la Secretaría de Organización del PSOE en una situación cada vez más insostenible. Sus explicaciones del lunes, además de faltar a la verdad, eran ya claramente insuficientes, pero lo son más a medida que se conocen más datos sobre su entramado empresarial.
Además, el comunicado de Ferraz, también del mismo lunes, fue un intento de salir al paso de las primeras informaciones del diario, donde se describía que Borja Cabezón utilizó una estructura de empresas falsas y testaferros (entre ellos un humilde cartero de Costa Rica) para eludir el pago de impuestos.
El entramado empresarial, como describía El Confidencial, consistía en la creación de una especie de UTE pero entre una empresa española y una extranjera (en este caso, del Reino Unido): una AEIE, una Agrupación Europea de Interés Económico, donde la española —Divinal SL— tenía una participación minoritaria —el 20%— y casi todos los beneficios los percibía la socia extranjera —que poseía el 80% restante—, que no tributaba y estaba domiciliada en una planta baja de un barrio del norte de Londres, fuera completamente del radar de la Agencia Tributaria española.
Las mentiras de Ferraz y Cabezón
El martes, El Confidencial iba un paso más allá, publicando documentos de la Agencia Tributaria incorporados a un procedimiento judicial, donde el apellido Cabezón aparece en una tabla de Excel junto al nombre de la sociedad británica Glengrove Limited. Se trataba de la investigación al despacho de Fernando Peña, dueño de Nummaria, que sería condenado en julio de 2025 a 80 años de cárcel por un fraude fiscal masivo, un caso judicial que alcanzó gran notoriedad por verse afectados en la investigación Ana Duato e Imanol Arias.
Durante la investigación de los ordenadores de Nummaria, en las mercantiles que controlaba desde Costa Rica, aparece la tapadera Glengrove Limited junto a la palabra "Cabezón".
"En la misma línea de la tabla —señalaba El Confidencial en su información—se lee también la inscripción 'disuelta 2013', pero Glengrove Limited siguió operativa hasta 2017 y otras partes de la estructura mercantil nunca han sido disueltas. Además, hay otros documentos que evidencian que Cabezón continuó usando los servicios de Nummaria". Lo que dejaba a las claras que tanto Ferraz como el propio Borja Cabezón mintieron en sus justificaciones del lunes.
La surrealista explicación de Montero
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, María Jesús Montero protagonizó un momento realmente surrealista, cuando al ser preguntada por Borja Cabezón, alegó que no estaba ni imputado ni investigado, e intentó salir del paso con la siguiente parrafada: "Saben ustedes que hay empresas que se dedican al asesoramiento fiscal y al asesoramiento financiero y que, por tanto, en el ejercicio de su actividad privada, durante un periodo de hace más de 10 años, pues esta persona al parecer tenía relación con algunas empresas que van justamente en esa dirección, como a la gran mayoría de aquellos que están en las empresas que tienen asesoramiento de empresas fiscales. Pero hasta ahí les puedo decir".
Es decir: para la ministra de Hacienda es equivalente una empresa que se dedica al asesoramiento fiscal y financiero que otra que, como Nummaria, se dedica a montar tinglados para eludir el pago de impuestos y encubrir mediante testaferros a los verdaderos dueños de las empresas. Fue Borja Cabezón quien reconoció el lunes en su comunicado que contrató los servicios de Nummaria "por su reconocido prestigio y reputación en aquel momento".
Sueldos públicos, empresas privadas
La información que publica este miércoles El Confidencial desentraña con todo lujo de detalles como la trama de testaferros y empresas falsas para eludir el pago de impuestos ocultaba los vínculos de Borja Cabezón con hasta 10 negocios de energías renovables al tiempo que ascendía en el PSOE y cobraba sueldos públicos.
Los documentos intervenidos por la Agencia Tributaria y la Udef en el despacho Nummaria, lo que revelan es que el dirigente del PSOE ha simultaneado durante casi dos décadas diferentes cargos y sueldos públicos con su actividad privada (a través del entramado de empresas falsas y testaferros) en el muy lucrativo sector de las placas solares, a través de diferentes mercantiles —Mojave Capital SL, Gaebo Capital SL, Siberia Solar SL, Siberia Solar II SL, Siberia Solar III SL, Renerstorex SL...— y utilizando diferentes testaferros.
Las nuevas revelaciones de El Confidencial obligan al adjunto a la Secretaría de Organización del PSOE a dar muchas más explicaciones de las que dio en su comunicado del pasado lunes... y al Gobierno y Ferraz tomar decisiones. Conviene recordar que Sánchez prometió echar a quien hiciera lo que, según denuncia El Confidencial, ha hecho Borja Cabezón.
