
El primer informe de la Guardia Civil sobre el accidente de Adamuz ha confirmado que la principal línea de investigación de la tragedia que dejado tras de sí 46 víctimas mortales se centra en "un problema en las infraestructuras ferroviarias", es decir, que es responsabilidad del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Es más, la Guardia Civil se ha encargado de dejar claro que también investiga en concreto una derivada muy temida por Óscar Puente: la "falta de prevención o supervisión" en las vías. Es decir, el mantenimiento y vigilancia.
Pero si la Benemérita no ha podido avanzar más no ha sido porque no haya querido. En absoluto: en su informe deja claro que si no se ha podido "descartar ni corroborar" al completo "ninguna de las líneas de investigación" es por, entre otros motivos, que "el estudio de la documentación solicitada" no se había podido desarrollar a 5 de febrero –fecha del informe– porque "en gran parte aún no ha sido entregada".
El párrafo de la Guardia Civil en uno de sus informes deja constancia de la, al menos, lentitud en la colaboración con la Justicia: "Actualmente no se puede descartar ni corroborar ninguna de las líneas d e investigación al completo, siendo imprescindible para ello: La extracción y análisis de los datos contenidos en las RJU, pendiente de llevarse a cabo. El estudio de la documentación solicitada y que en gran parte aún no ha sido entregada. La autorización para la práctica de los análisis relativos a las soldaduras y rieles, pendientes de llevarse a cabo. La designación de peritos judiciales para poder valorar la documentación de carácter técnico y ayudar técnicamente a los investigadores. Estando pendiente de llevarse a cabo". Así lo señala la propia Guardia Civil a fecha de 5 de febrero, es decir, 19 días después del accidente de Adamuz.
La falta de prevención en las vías
Lo cierto es que, sea como sea, el informe de la Guardia Civil apunta a las vía como causa del desastre ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz. Pero el informe da más datos que explican en parte lo ocurrido, también, tras el accidente. Y es el descontrol de ADIF, el gestor público de las vías, dependiente directamente del Ministerio de Óscar Puente y, por lo tanto, del Gobierno de Pedro Sánchez. Y es que en las imágenes de ADIF no se puede visualizar el momento del accidente, lo que deja constancia del nivel del sistema de control de las vías en España después de que el ministro Óscar Puente haya alardeado de haberse gastado en ese sistema 3.000 millones de euros.
Y el informe da más información muy delicada para el Gobierno. Porque una línea de investigación incluye directamente la "falta de prevención: este supuesto investiga si la falta de medidas preventivas o de supervisión, impidió detectar la presencia de algún riesgo en la vía, como puede ser una rotura de riel o soldadura", señala el informe de la Benemérita.
"En este supuesto también se incluye, una mala ejecución en la soldadura, bien por acción del soldador, bien por el uso inadecuado del kit de soldadura, puesto que en todo caso debió de ser detectado dentro de las labores de supervisión que se debieron llevar a cabo", añade.


