
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aprovechó la gala del MNAC para lanzar de nuevo un mensaje de aparente equilibrio sobre Oriente Medio: pidió una "desescalada inmediata" del conflicto y defendió el diálogo, pero sin criticar con claridad las intervenciones militares de Estados Unidos e Israel. Según Sánchez, es posible condenar un "régimen odioso" como el de Irán y, al mismo tiempo, oponerse a lo que él califica de "intervención injustificada".
Durante la cena previa a la inauguración del Mobile World Congress, el jefe del Ejecutivo insistió en que el mundo se encuentra en una encrucijada entre "guerra o paz" y advirtió que las acciones recientes violan el derecho internacional, generan inestabilidad y afectan a cientos de vidas inocentes. Sin embargo, evitó señalar directamente la responsabilidad de los países atacantes y se centró en un discurso genérico sobre la necesidad de diálogo y negociación.
Sánchez aseguró que España estará disponible para retomar las conversaciones cuanto antes, mientras advertía sobre la deriva hacia un mundo "más inestable, inseguro y más injusto para el común de los mortales".
En el mismo acto, el presidente de la Generalidad, Salvador Illa, secundó la llamada a la diplomacia y al respeto de la legalidad internacional, asegurando que Cataluña también apuesta por "un futuro de esperanza y de paz" en tiempos "turbulentos y cambiantes".
🔴 Sánchez dice que se puede estar contra un régimen odioso y contra un ataque injustificado pic.twitter.com/vLzoPNgtRI
— Libertad Digital (@libertaddigital) March 1, 2026
El presidente del Gobierno ha insistido en que siempre hay espacio para una solución negociada y que las armas no son la única salida posible, por lo que ha apelado a una desescalada inmediata y al pleno respeto a la legalidad internacional. "En esta necesidad de retomar el diálogo cuanto antes estará España", ha garantizado Sánchez.
Felipe VI: "Oriente Próximo se dirige a una coyuntura crítica"
El Rey Felipe VI también ha aprovechado su intervención en el acto de inauguración para llamar a "la máxima moderación en el uso de la fuerza" en Oriente Próximo, así como a respetar las vidas civiles y buscar una salida diplomática de la actual lógica de confrontación. En un discurso ha hecho este llamamiento "para prevenir una situación caótica y una represión total" y para restaurar el diálogo para buscar la paz.
El Rey ha explicado que Oriente Próximo se dirige a una "coyuntura crítica", con un riesgo claro de escalada regional y unas consecuencias que ha tildado de impredecibles. Además ha recordado que cuando comenzó la guerra de Ucrania ya abogó por los principios de paz, diálogo y cooperación, y ha lamentado que aún no hay un camino claro para la paz tras cuatro años "del inicio de la agresión de Putin".

