
Alberto Núñez Feijóo se ha marcado como objetivo este curso político contraponer la que podría ser su forma de gobernar a la inacción de Pedro Sánchez. Para ello, el líder del Partido Popular se está valiendo de dos herramientas: su poder institucional en el Senado y las doce comunidades en las que gobierna, junto a Ceuta y Melilla, y la debilidad parlamentaria del Gobierno.
Para dejar constancia del bloqueo legislativo de Sánchez, Feijóo ha arrancado esta semana un acuerdo migratorio al presidente de Canarias, Fernando Clavijo, con hasta 9 puntos detallados sobre cómo afrontar la crisis. Durante semanas, el Gobierno culpó al PP de la saturación de menores inmigrantes en Canarias por su negativa a reformar el artículo 35 de la Ley de Extranjería pero, tras el pacto alcanzado, a Moncloa se le ha acabado el chivo expiatorio.
Un acuerdo que ha provocado el enojo del Ejecutivo, donde se muestran muy duros con el líder de Coalición Canaria al que acusan de "estrechar relaciones con el PP" y le alertan que el acuerdo "está plagado de trampas". Tampoco gusta el contenido. Fuentes del Gobierno creen que Feijóo ha montado "un vodevil" porque "carece de liderazgo" para obligar a los barones a cumplir lo firmado. La ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, incluso ha llegado a hablar de "acuerdo fake".
"Vamos de foto en foto sin resolver el problema", lamentan otras voces en el Ejecutivo, recordando que el próximo viernes el líder del PP se reúne con el primer ministro griego, Kyriákos Mitsotákis, por la inmigración. El Ejecutivo critica que el coste del acuerdo alcanzado con CC lo acabará pagando el Gobierno, ya que obliga al Estado a hacerse cargo de la financiación de los menores cuando se supere el 100% de la capacidad en una región y a asumir su gestión cuando se alcance el 150%. "¡Qué lo pague el Gobierno! Es como si decimos que lo pague Europa", critican en Moncloa.
La guinda la puso ayer la derrota sufrida en el Congreso por la política exterior con Venezuela. La PNL del PP para reconocer a Edmundo González como presidente legítimo salió adelante con los votos de Vox, Coalición Canaria, UPN y PNV, que esta vez sí dejó solo a su socio de Gobierno. La ministra Pilar Alegría acusaba a Feijóo de buscar "la división con esta propuesta".
"Roza la absoluta irresponsabilidad", al saltarse la posición de todos los países europeos al respecto", criticaba este martes en la rueda posterior al Consejo de Ministros. En el Ejecutivo recuerdan que la política exterior la fija el Gobierno y es competencia de su presidente. De ahí, que Sánchez no vaya a reconocer a Edmundo González como presidente legítimo pese a que el Congreso le ha instado a hacerlo.
Tampoco ha gustado la propuesta traslada por el portavoz económico del PP, Juan Bravo, a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en contra del cupo catalán y para la financiación autonómica. Fuentes del Gobierno critican que los de Feijóo pidan el reparto de 18.000 millones de euros del remanente de fondos europeos Next Generation para las comunidades. "Esa propuesta evidencia que no se enteran de nada, no saben de lo que hablan", llegan a afirmar.
Feijóo ha tomado la iniciativa política en este inicio de curso político, aprovechando además las giras internacionales que Pedro Sánchez ha protagonizado en África y China, la primera de ellas con notables tropiezos. Mientras el presidente se vuelca con su agenda exterior para huir del polvorín nacional, el PP despliega sus propuestas y su poder territorial. Incluso puede presumir de unidad frente a un PSOE dividido por el cupo catalán, con varios barones amenazando con rebelarse.