
Nuevamente, los de Carles Puigdemont han demostrado que harán sufrir a Pedro Sánchez hasta conseguir todas sus exigencias. Junts ha logrado forzar al Ejecutivo Central a retirar el techo de gasto para renegociarlo y así evitar una nueva derrota parlamentaria. Eso si, no negocian a cambio de nada y en este caso se remiten a una propuesta que aprobó el Parlamento catalán en 2014 en la que pedían que las comunidades autónomas se quedaran con un tercio, como mínimo, de la totalidad de la capacidad de déficit de todas las Administraciones Públicas.
Esto se traduce en que los de Carles Puigdemont quieren que el Estado otorgue a Cataluña alrededor de 1.800 millones de euros en capacidad de endeudamiento. Esta propuesta fue apoyada por el PSC en el Parlamento catalán cuando el Partido Popular de Mariano Rajoy gobernaba.
Hasta ahora el Gobierno de Pedro Sánchez no contemplaba una modificación en su senda de estabilidad y defendía que la aprobación del techo de gasto era un paso necesario e imprescindible para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Este escenario se ha ido desdibujando tras la amenaza de Junts a no apoyar, por segunda vez, la senda de déficit. Ahora ha dejado de ser un paso urgente ya que todavía no hay una fecha cerrada para retomarlo.
Miriam Nogueras ha celebrado, con ironía, que Pedro Sánchez haya entendido "tras un año" su forma de negociar advirtiendo al Gobierno de coalición a que si quieren que los siete diputados de Junts apoyen la nueva senda, tendrán que cumplir con el camino marcado.
"No nos conformamos con migajas", ha afirmado la diputada de Junts augurando que su aviso no se ciñe únicamente al techo de gasto. "Si Sánchez quiere algo distinto tendrá que hacer cosas distintas", subraya Nogueras en relación a que el sentido del voto de Junts para cada propuesta legislativa que el Gobierno lleve al Congreso de los Diputados siempre estará atado a cesiones.