
La polémica estallada en Arganda del Rey a cuenta del uso de los vestuarios femeninos de los gimnasios municipales por parte de dos hombres que se han cambiado de sexo en el Registro ha vuelto a poner el foco en las polémicas consecuencias de la Ley Trans impulsada por Irene Montero. A la espera de que el Ministerio de Igualdad indique al ayuntamiento cómo actuar, el alcalde, Alberto Escribano, asegura que este conflicto no solo se está dando en esta localidad madrileña, sino que "está ocurriendo en otros muchos sitios, empresas públicas y entidades de todo tipo".
Y la realidad es que esto es algo que ya vaticinó hace prácticamente un año el conocido youtuber Inocente Duke. Particularmente crítico con las leyes de género y con la leyes trans en particular, él mismo decidió cambiar de sexo en el Registro y documentar todo el proceso: tanto la parte burocrática, como las consecuencias en su vida a partir de entonces. Fruto de todo ello, en diciembre del año pasado, publicó en su canal de Youtube un documental con cámara oculta con el que pretende demostrar "la locura de esta ley, que rompe la estabilidad de la sociedad y además no ayuda a las personas para las que la han hecho".
Su experiencia en dos gimnasios
Entre los lugares que visita ya como mujer se encuentran precisamente dos gimnasios: uno mixto y otro exclusivo para mujeres. Tras mostrar su intención de inscribirse en ellos, ambos centros le piden tiempo para estudiar su caso. En el de mujeres, hicieron una copia de su DNI y descubrieron que se trataba de un conocido youtuber, por lo que las trabajadoras respiraron tranquilas, tal y como ellas mismas reconocen ante la cámara oculta, al saber que su única intención era hacer un documental y no inscribirse realmente, ya que si así fuera "sería un problema muy grande".
"¿Y si yo vengo con cinco amigas como yo?", les pregunta Inocente Duke en el documental. "Pues sería una debacle, la verdad", reconocen en el centro, donde asumen que la Ley Trans "altera" uno de sus pilares sin que puedan hacer nada para evitarlo, tal y como les confirmaron sus abogados: "Legalmente está respaldado, eso es un hecho". Lo interesante es que las responsables del gimnasio aseguran que, sin la polémica norma, jamás se había producido discriminación alguna. "La sociedad no está preparada para esto. Para una trans transformada físicamente, por supuesto; las tenemos y no tienen ni medio problema".
¿Quién es realmente la víctima?
En el gimnasio mixto, finalmente le dejaron inscribirse, por lo que Inocente Duke empezó a hacer uso del vestuario femenino. Tras el revuelo inicial, con gritos incluidos, se produjo un episodio que, sin embargo, no le hizo tanta gracia. "Oye, perdona, está aquí mi madre. La estoy cambiando, porque acaba de salir ahora de terapia. Si no te importa, te vas, porque es que tiene 88 años", le dice otra de las usuarias. "Y me fui, como habían pedido -explica en el documental-. Resulta que no solo estaba la señora mayor de 88 años allí. también había dos niñas menores de edad, una de 15 y otra de 11, que yo no vi en ningún momento, ¿eh?". Se enteró después, cuando alguien llamó a la Policía.
Tras pedirle la documentación y comprobar que, efectivamente, constaba como mujer en el Registro, los agentes le preguntaron entonces si quería denunciar al gimnasio o a alguna persona en particular por discriminación. "Una señora mayor de 88 años, dos niñas menores de edad y la víctima era yo", dice irónicamente. "Decían que querían eliminar la discriminación de un sector de la población y lo que han conseguido es crear un nuevo colectivo muy minoritario, formado por personas como yo, que siempre van a recibir discriminación, lo cual nos otorga un poder gigantesco", advierte.
De las multas a la Ley de Violencia de Género
Y la polémica de los gimnasios, que ahora se reproduce en Arganda del Rey, es el mejor ejemplo. "Si a mí no me dejan entrar a un vestuario femenino, son 150.000 euros de multa", advierte Inocente Duke que, sin embargo, demuestra cómo ese poder al que alude va mucho más allá de las multas por transfobia.
"Me he convertido por propia voluntad en una víctima de la sociedad, en la que puedo pedir subvenciones, en la que puedo sentirme vulnerable como mujer y figurar administrativamente como víctima de violencia de género sin necesidad de denunciar a nadie. Y, además, puedo denunciar sin parar a todo aquel que yo sienta que me discrimine; y no importa que sea verdad o no, porque se invierte la carga de la prueba, es decir, son ellos los que tienen que demostrar que no me han discriminado. Yo no lo voy a hacer, pero habrá otros que sí lo hagan", insiste.
En el documental, que se puede seguir viendo en su canal de Youtube tanto por episodios como completo, Inocente Duke muestra también con cámara oculta lo que sucede cuando acude a distintas asociaciones de mujeres, al Congreso de los Diputados, al Ministerio de Igualdad, al de Cultura o al Instituto de las Mujeres, donde descubre la gran cantidad de subvenciones a las que ahora tiene acceso por el simple hecho de cambiar de sexo en el Registro, a pesar de seguir manteniendo su aspecto físico como hombre. Sin ir más lejos, en Cultura, le dicen que es la "candidata perfecta" para recibir una ayuda de más de 30.000 euros para mujeres que producen su propio documental
Sánchez ya ha dejado claro que un medio crítico como este es un obstáculo. Nos halaga pero necesitamos tu ayuda para demostrarle que lo que dice es cierto. Hazte socio del Club LD.