
El Congreso ha vuelto a congelar la cuestión de confianza que Junts exige para no romper los puentes con Puigdemont. El Gobierno había anticipado que lo rechazaría pero, al final, las dudas en Sumar han sido la clave para seguir marcando el camino y la mesa del Congreso ha decido aplazar esta cuestión.
PSOE y Sumar tienen mayoría en la mesa pero una de los representantes de Yolanda Díaz, el secretario primero de la mesa, Gerardo Pisarello, se había mostrado a la entrada partidario de "reformular" la PNL de Junts para que "tenga encaje en el reglamento de la cámara". Es decir: seguir negociando con los de Puigdemont y evitar una ruptura de puentes. El diputado de los comunes incluso ha recordado que los letrados, en su informe, no se oponían a la tramitación.
Fuentes parlamentarias han rechazado que se trate de un aplazamiento porque "no hay fecha" para resolverlo. Un debate que, como argumentan, sería más bien semántico. En el entorno de la mesa del Congreso argumentan que pueden decir sobre esta cuestión "cuando quieran" y que "no hay prisa".
Con esta decisión, congela la PNL de Junts y el Gobierno consigue esquivar, de momento, un choque con el partido de Puigdemont. Se espera que no sea hasta entrado febrero cuando se resuelva ya que en este mes es cuando Junts le toca el cupo para poder llevar propuestas al pleno.
No es la primera vez que se aplaza una decisión sobre esta cuestión de confianza. En diciembre, la Mesa del Congreso pospuso la decisión sobre esta PNL argumentando que la resolución que se debía tomar tenía una gran "complejidad técnica y jurídica" y que, al no ser urgente, no era necesario abordarla de inmediato. La decisión de este jueves, que pronosticaban como decisiva, ha acabado recordando la decisión de diciembre. El Gobierno ha optado por meter en el congelador esta decisión. Una postura que recuerda a la de otros cuestiones como la del techo del gasto que se ha aplazado sine die.