
Un punto de no retorno pero no una ruptura definitiva. La relación de Junts con el Gobierno se pone a prueba este jueves. La Mesa del Congreso estudiará la PNL (Proposición No de Ley) de los de Puigdemont en los que instan a Pedro Sánchez a presentar una cuestión de confianza. Fuentes del Ejecutivo auguran que saldrá rechazada con los votos del PSOE.
Todo apunta a que Sumar se prestará a socorrer a su socio de Gobierno rechazando la cuestión de confianza de Junts. Sin embargo existen discrepancias dentro del grupo de Yolanda Díaz sobre esta cuestión, que podría hacer tambalear la estabilidad dentro del Gobierno de coalición. En Compromis ven con buenos ojos admitir a trámite la PNL de los de Carles Puigdemont, como expresó su portavoz en el Congreso, Águeda Micò, al afirmar que "no tenemos que tenerle miedo a la democracia y al debate de ideas". Esta diferencia genera una nueva fisura en el grupo parlamentario de Yolanda Díaz, aunque, según fuentes de la formación valenciana, finalmente se desoirá su postura.
Desde la formación de Izquierda Unida cargan duramente contra la formación independentista tachando su proposición no de ley de "farol". El coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ha acusado a Junts de caer en el "infantilismo político" asumiendo que esta iniciativa "no tiene ningún tipo de encaje" en el reglamento de la Cámara Baja. Mientras IU arremete contra Junts, los comunes instan al PSOE a hacer "gestos de reconocimiento" hacia el fugado Carles Puigdemont.
Es decir, no solo avalan que Pedro Sánchez se reúna con Puigdemont en Bruselas sino que aseveran que pueda haber mayor entendimiento para garantizar la estabilidad de la mayoría de investidura de Sánchez. Unas posturas muy contrapuestas que aglutina el espacio de Díaz, sobre una formación que es imprescindible para sacar adelante cualquier iniciativa parlamentaria.
¿Tiene encaje?
El debate no sólo es de estrategia. También es técnico y jurídico. A mediados de diciembre, los letrados del Congreso, a través de un informe de 14 páginas, no pusieron trabas para que el órgano de gobierno de la Cámara dé trámite a esta cuestión de confianza. Una decisión que no parece ser del agrado del PSOE que advierte a Junts que, como oposición, cuenta con otros instrumentos para poner a prueba al Gobierno.
Una invitación velada a que se sume a la moción de censura que promueve el PP aunque, más allá de una invitación informal a Vox, PNV y Junts, no ha concretado nada. En Moncloa saben que, pese a todas estas amenazas de Puigdemont, es muy difícil que Junts se abra a unir sus votos a Feijóo y Abascal para tumbar al Gobierno.
No va a haber Presupuestos
Lo que ya dan como "probable" es que no va a haber Presupuestos. Incluso en privado ya defienden que estamos en prórroga y que eso no les impide "gestionar". Incluso se comparan con comunidades autónomas como Baleares o Aragón que no han podido sacar las cuentas de 2025 tras el portazo de Vox. El problema para Sánchez es que tampoco pudo sacar los PGE de 2024 y parece que su intención es mantenerse hasta 2027 a base de prórrogas. Algo inaudito en la democracia. Incluso el propio Sánchez en 2019 adelantó la convocatoria electoral tras ver como ERC tumbaba sus cuentas.
El veto a esta PNL de Junts podría desencadenar un fuerte sismo en el bloque de investidura en plenas negociaciones presupuestarias. El pasado 17 de diciembre, cuando el Gobierno maniobró posponiendo la decisión sobre si admitir a trámite o no esta iniciativa, el fugado Carles Puigdemont ya amenazó asegurando que "un portazo" a la cuestión de confianza "habría llevado la legislatura al colapso".
Una advertencia que ahora podría hacerse realidad, ya que la Mesa del Congreso de los Diputados está integrada por cuatro miembros del PP, tres del PSOE y dos de Sumar. Por ello, todo indica que la iniciativa de Junts será vetada por la Mesa, bloqueando su debate en el Pleno.