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Rechazan juzgar por violencia de género a un maltratador reincidente que se cambió de sexo gracias a la Ley Trans

La Audiencia de Sevilla alega que la agresión por la que ahora se juzga a Candy —antes Cándido— la cometió ya siendo mujer a todos los efectos.

El presunto agresor, ya condenado por maltratar a otra pareja, a su salida del juzgado | Europa Press

La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla ha sentenciado finalmente que Candy, el sevillano que se acogió a la Ley Trans después de ser condenado por maltratar a su exmujer, deberá ser juzgado por su última agresión por un tribunal ordinario y no por uno especializado en violencia de género, ya que, al haberse cambiado de sexo, alegan los magistrados, deberá ser considerado como una mujer a todos los efectos.

"Esto supone un retroceso y una merma significativa en los derechos y garantías que la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género reconoce para estas víctimas", advierte el abogado de la mujer, José Antonio Sires, quien, no obstante, se niega a tirar la toalla y asegura que seguirá trabajando "con firmeza y perseverancia" para seguir defendiendo los intereses de su cliente.

Los argumentos de la Audiencia

El auto de la Audiencia Provincial de Sevilla subraya que, para que los actos de violencia sobre la mujer "puedan reputarse violencia de género" y sean competencia de los juzgados de violencia sobre la mujer, es preciso "que tengan como sujeto activo en todo caso a un hombre, que el sujeto pasivo sea una mujer y que entre ambos exista o haya existido una relación".

A su juicio, sin embargo, en este caso falla la primera premisa, puesto que la persona denunciada "obtuvo la rectificación de la mención registral respecto de su nombre y sexo" el 6 de agosto de 2023 y la última agresión, por la que ahora se le ha de juzgar, habría tenido lugar el 9 de julio de 2024, es decir, "cuando ya esta persona era de sexo mujer".

Según los jueces, su cambio de sexo no ha sido anulado o dejado sin efecto, por lo que no puede considerarse un fraude de ley y, por tanto, puesto que "legalmente, a la fecha de los hechos de autos, la persona denunciada era ya una mujer", el caso debe ser dirimido en el juzgado de Instrucción que corresponda y no uno de Violencia sobre la Mujer.

Con todo, para Sires lo realmente grave es que, tal y como reconoce la Audiencia, "ahora el presunto agresor se enfrenta a penas mínimas más bajas", ya que "solo en el caso de que la pena final sea la más alta de la horquilla, su condena se equipararía a la que podría enfrentarse de ser juzgado por violencia de género.

¿Es o no un fraude de ley?

El juez que tuvo que dar el visto bueno a su cambio de sexo no entró en si podía tratarse o no de un fraude de ley, lo que ahora deja a los magistrados sin margen de maniobra. Candy —antes Cándido— asegura que no lo es y alega que su decisión se produjo tras pasar por la cárcel, donde dice haber mantenido relaciones con otros hombres. Para el abogado de la víctima, sin embargo, no hay duda y lo que es un hecho, tal y como ya advirtió hace meses en LD, es que su historial está plagado de denuncias por violencia de género, delito por el que ya estuvo en prisión.

La última maniobra del sevillano que cambió de sexo tras ser denunciado por violencia de género: "Se ríe de todos"

Según relató en su día el propio Sires, la mujer rompió de manera definitiva la relación sentimental con el padre de sus hijos hace ya casi seis años debido a los malos tratos tanto psicológicos como físicos que sufrió durante una década, hechos que fueron denunciados en numerosas ocasiones en los juzgados de Violencia sobre la Mujer. Por aquel entonces, él ya había estado 18 meses en prisión por maltratar a otra pareja.

En 2014 le fueron concedidas varias órdenes de protección que, sin embargo, el agresor quebrantó reiteradas veces, hasta que en 2019 fue condenado a 15 meses de cárcel por un delito de quebrantamiento de condena y otro de amenazas. Tras varios recursos, todos ellos desestimados, el 11 de septiembre de 2023, un juzgado de lo Penal de Sevilla ordenó su ingreso inmediato en prisión.

Sin embargo, en estos momentos continúa en busca y captura y a la espera de que se le juzgue por la última agresión, cometida ya en julio de 2024, una vez que su cambio de sexo había sido aprobado. Para contrarrestar la denuncia, él mismo presentó otra contra su exmujer que, sin embargo, no pudo argumentar ante juez.

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