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"Ni gusanos, ni fachas. Somos exiliados de una dictadura": el dolor de los venezolanos por los insultos en La Sexta

Libertad Digital entrevista a varios venezolanos que huyeron del chavismo, viven en España y ven con estupor la campaña de odio de Antonio Maestre.

Libertad Digital entrevista a varios venezolanos que huyeron del chavismo, viven en España y ven con estupor la campaña de odio de Antonio Maestre.
Una manifestante celebra la captura de Nicolás Maduro en la Puerta del Sol (Madrid). | Europa Press

"No somos gusanos, no somos fascistas, no somos derechas ni izquierdas. Somos venezolanos exiliados por una dictadura. Se acabó. No hay más". Con esa frase, cargada de cansancio y dignidad, Jonathan resume el sentimiento de muchos venezolanos que han visto con indignación el artículo publicado en la web de La Sexta en el que Antonio Maestre arremete contra la diáspora venezolana con expresiones como "gusanera fascista", "escoria desagradecida" o "quintacolumna antidemocrática".

Jonathan llegó a España para rehacer su vida tras huir del chavismo. Hoy trabaja (y cotiza) como sanitario dando soporte a pacientes con diálisis peritoneal en España. Asegura que lo que más duele no es el insulto, sino la deshumanización.

"Menosprecian nuestro valor humano y es agotador. En 1998, el chavismo comenzó llamándonos escuálidos de forma peyorativa solo porque no pensábamos igual que ellos. Y ahora, aquí en España, después de todo lo que hemos pasado, se nos llama fascistas, así a la ligera, utilizando una palabra que les describe más a ellos y a sus acciones que a los que simplemente nos defendemos porque a nosotros nos atacan", lamenta.

"Nosotros no somos los verdugos, somos las víctimas. Pero para esa parte sectaria solo importa la ideología, no la humanidad ni la vulnerabilidad de las personas que hemos venido aquí después del terror que hemos vivido".

Tres trabajos para salir adelante

Julia llegó a España en marzo de 2013. Su rutina diaria resúme lo que para ella significa empezar de cero: por las mañanas limpia casas, por las tardes trabaja en una residencia de chicos con discapacidad y por las noches en una residencia de mayores.

"Ya estamos casi acostumbrados a que nos llamen escuálidos, escoria, fascistas, cúpulas podridas, pitiyankees… así hablaban Chávez, Maduro y todo su entorno", explica. Así que, cuando leyó el artículo de Maestre, sintió que se repetía la misma violencia verbal que la obligó a huir de su país.

"Me parece vomitivo, irrisorio y hasta hilarante por la cantidad de mentiras y manipulación. Es el mismo estilo chavista: mentir, buscar un culpable externo, victimizarse y amenazar para conseguir votos".

Julia recuerda que la tragedia venezolana no ha empezado ahora a raíz de la intervención de Donald Trump: "Desde 2013 sufrimos crímenes de lesa humanidad: mujeres asesinadas por la Guardia Nacional, niños muertos por la policía, miles de desaparecidos, millones desplazados, gente muriendo de hambre y por falta de medicinas".

Así que, lógicamente, se pregunta por qué quienes hoy se indignan por el "secuestro" de Maduro nunca alzaron la voz por las víctimas: "¿Alguno de estos habló cuando la gente comía basura, cuando desaparecieron los perros y gatos de la calle porque la gente se los comía del hambre? ¿Alguno ha visto morir a un familiar por falta de insulina o por los apagones?"

Para Julia, el colmo es que se acuse a los venezolanos de ser privilegiados:
"Aquí nadie nos ha regalado nada. Muchos trabajamos limpiando, repartiendo comida o cuidando mayores. Nos hemos integrado, pagamos impuestos y formamos familias con españoles. No somos ningún lobby rico".

"Salimos de Venezuela con lo puesto"

Yeni atiende a Libertad Digital entre clienta y clienta en un salón de belleza. Apenas tiene tiempo, pero no quiere quedarse callada: "Me gustaría recordarle a este señor (Maestre) que la narcodictadura venezolana no solo ha secuestrado y asesinado a miles de personas, sino que ha habido jóvenes violados en las cárceles por militares, incluso menores de edad", denuncia.

Me ha costado leer la sarta de insultos que esta sabandija dedica a personas que han huido de una dictadura, muchas de ellas en chanclas, con lo puesto, solo para poder comer. Y me da rabia porque todavía hay mucha gente atrapada en Venezuela. Me parece brutal que este hombre hable de que somos una gusanera o que no agradecemos nuestra situación a Sánchez. ¿Qué le tenemos que agradecer exactamente?", cuestiona.

Secuestros, extorsiones y huida por un hijo

Pedro trabaja en una empresa de electricidad y vive en España junto a su mujer y sus hijos desde 2018, cuando escapó de Venezuela huyendo de la miseria, la violencia e incluso la extorsión: "A mi esposa y a mí nos secuestraron. Sufrimos robos, extorsiones... Nos desvalijaron la casa. Y aun así nos quedamos, porque nunca pensamos en irnos". Pero todo cambió cuando nació su primer hijo en 2014.

"Hay un cuerpo élite en Venezuela, la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), donde se dedican a hacer persecuciones para cobrar vacunas (la extorsión o impuesto revolucionario que exigen a los empresarios). Nuestra familia nos aconsejó huir por el niño. Y así fue. No pensábamos que sería para tanto tiempo, pero volver hoy es impensable".

Pedro escucha ahora cómo se acusa a los venezolanos de "ultraderechizar" España y reconoce que su pensamiento nunca va a cambiar: "Donde exista la izquierda va a existir pobreza. Chávez entró hace 25 años al gobierno y mira cómo está Venezuela. Yo lo que observo es que en España está pasando lo mismo pero el problema avanza mucho más rápido: todo es más caro, no se puede comprar una vivienda, no hay ayudas... En fin –añade resignado– somos jóvenes y queremos salir adelante, ¿no?"

¿Dónde estaban cuando Maduro mataba?

Julianny Durán, presidente y portavoz de la Asociación de Venezolanos en Valladolid (ASVEVA), coincide en que lo último que esperaba tras huir de una dictadura era encontrarse con un medio español amplificando un discurso que promueve el odio contra un colectivo vulnerable: "Satanizar, insultar y menospreciar a una población que ha venido a este país a sumar habla de la miseria e ignorancia de quien opina desde la comodidad de un sofá".

Y se pregunta lo mismo que otros muchos: "¿Han ido a Venezuela los que opinan con tanta certeza? ¿Han vivido en su piel los 26 años de represión y torturas sanguinarias? ¿Dónde estaban cuando el Gobierno mataba a su población por exigir una serie de derechos mínimos? Pero ahora se ve que todos son expertos en Historia, Derechos Humanos y Derechos Internacionales", lamenta.

Trabajadores, sanitarios, cuidadores, electricistas, camareras, repartidores... todos ellos lamentan que La Sexta sirva como altavoz para aquellos que les señalan, les etiquetan y les utilizan como arma política. Así lo resume Jonathan: "No somos gusanos. No somos izquierdistas, ni derechistas, ni escuálidos, ni fascistas. No. Somos venezolanos exiliados por una dictadura. Así de claro. No hay más".

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