
La hegemonía del centro-derecha en Aragón se consolida de cara a la cita electoral del próximo 8 de febrero. Según la última proyección de NC Report para La Razón, el adelanto electoral en Aragón reforzaría al Partido Popular, que según las estimaciones subiría hasta el 39,9% de los votos, un crecimiento de 4,4 puntos respecto a 2023, y lograría entre 30 y 31 escaños.
Con este resultado, los populares quedarían a las puertas de superar su mejor registro histórico, los 30 diputados alcanzados en 2011, y tendrían opciones claras de revalidar la presidencia con Jorge Azcón liderando la formación.
En paralelo, Vox también mejoraría de forma notable sus resultados. Su estimación de voto se situaría en el 17,6%, con 12-13 escaños, lo que supone un aumento de entre 5 y 6 representantes respecto a 2023. La suma entre PP y Vox superaría el 50% del voto, alcanzando el 57,5%, y se situaría por encima de los 34 escaños necesarios para la mayoría absoluta.
Por el contrario, el PSOE sufriría una caída significativa, perdiendo peso parlamentario y quedando fuera de la ecuación de gobernabilidad. Su candidata, Pilar Alegría, perdería entre cinco y seis escaños y alrededor de 48.500 votos, asumiendo uno de los descensos más pronunciados del escenario político aragonés.
Entre las formaciones minoritarias, el PAR perdería el único diputado obtenido en mayo de 2023 y quedaría sin representación. Chunta Aragonesista mantendría sus 3 escaños con el 5,6% de los sufragios, mientras que Aragón Existe conservaría 2 escaños, perdiendo uno y quedándose en el 3,6% del voto. Unidas Podemos continuaría con 1 escaño y el 3,2%, e Izquierda Unida, coalición de Sumar liderada por Marta Abengochea, obtendría un 3,5% de los votos y un escaño.
Este escenario perfila unas elecciones donde el PP se consolidaría como primera fuerza, apoyado en el ascenso de Vox, mientras que el PSOE perdería capacidad de influencia y el espacio de las fuerzas territoriales y de izquierda se fragmentaría aún más.

