Este jueves se celebran los funerales por las víctimas del grave accidente de tren ocurrido en Adamuz, en Córdoba, en el que 45 personas perdieron la vida tras el descarrilamiento y colisión de dos trenes de alta velocidad. El siniestro se produjo cuando los últimos vagones de un tren de la compañía Iryo descarrilaron e invadieron la vía contigua, por la que circulaba un tren Alvia, que también descarriló.
El tren de Iryo había salido de Málaga a las 18.40 horas y el accidente se produjo alrededor de las 19.45, con 317 pasajeros a bordo. Mientras la investigación sigue abierta y se analizan las posibles causas del siniestro, con la rotura del carril como principal hipótesis, familiares, autoridades y representantes institucionales se reúnen hoy para rendir homenaje y despedir a las víctimas.
El funeral que se celebra en Huelva, presidido por los Reyes, contará por parte del Gobierno con la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, y también los ministros de Política Territorial, y de Agricultura Pesca y Alimentación, Ángel Víctor Torres y Luis Planas, respectivamente. No acuden ni Pedro Sánchez ni Óscar Puente.
El funeral está organizado por la diócesis de Huelva y se celebrará en el Palacio de Deportes Carolina Marín de Huelva, ciudad de la que eran originarias la mayoría de los fallecidos. El Gobierno fracasó en su intento de celebrar un "Homenaje de Estado" ante el creciente malestar de los familiares de las víctimas.
Mientras, en Madrid, la Catedral de La Almudena de Madrid acoge este jueves una misa en honor a las 45 víctimas mortales del accidente de tren en Adamuz, pedida al Arzobispado por la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso. A la eucaristía asistirán miembros del Gobierno regional; el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida; la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Reyes Maroto; así como el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, mientras que desde Más Madrid confirmaron su ausencia.
Por parte de Vox, la dirección regional decidió dejar en manos de cada representante del partido la decisión de asistir, o no, a la misa funeral "a título personal", una asistencia que hasta el momento ha confirmado el portavoz en el Ayuntamiento, Javier Ortega Smith.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, no estará en el funeral a las víctimas del accidente de tren de Adamuz. En estos momentos, Puente se encuentra en el Senado rindiendo cuentas por su gestión fallida al frente del Ministerio.
Además de hablar de "bulos" y de "ultraderecha", Óscar Puente se refirió a sí mismo en el marco de la comparecencia para dar explicaciones sobre los accidentes de Adamuz y Rodalies, con 46 víctimas mortales en total.
En el día en que se celebra el funeral en Huelva por las víctimas, al que él no asistirá, Puente ha admitido en respuesta en respuesta a los grupos una cierta "descoordinación" con cercanías esta semana, "en unas circunstancias muy difíciles".
Se calcula que hay más de 300 familiares de las víctimas de la tragedia de Adamuz, quienes se encuentran en las primeras filas junto a los supervivientes.
La celebración va a estar presidida por la Virgen de la Cinta, patrona de la ciudad, así como la cruz bendecida por San Juan Pablo II cuando visitó Huelva el 14 de junio de 1993, ambos símbolos de esperanza.
La misa va a estar oficiada por el obispo de la Diócesis de Huelva, Santiago Gómez Sierra y concelebrada por el presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello; el obispo emérito de Huelva, José Vilaplana, así como más de un centenar de sacerdotes diocesanos, entre ellos el párroco de Adamuz, Rafael Prados.
Los servicios de emergencia han atendido a una persona que ha tropezado con un escalón y que ha generado mucha expectación entre los asistentes al funeral.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, han llegado al funeral que está teniendo lugar en Huelva.
Don Felipe y Doña Letizia serán los últimos en acceder al pabellón Carolina Marín donde ocuparan un lugar destacado a la izquierda del altar, mientras que las autoridades presentes, están situados a la derecha, en la grada.
Comienza la procesión, con el cortejo litúrgico que va ocupando su posición, con el cabildo y clero diocesano, entre el que se encuentra el párroco de Adamuz, Rafael Prados.
Recordemos que el funeral está presidido por el obispo de la Diócesis de Huelva, Santiago Gómez Sierra y concelebrada por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández; el presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello; el obispo emérito de Huelva, José Vilaplana.
El presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello ha realizado la monición de entrada haciendo llegar el mensaje de apoyo del papa León XIV, pidiendo que se pongan bajo el manto de la Virgen de la Cinta.
El acompañamiento musical del funeral corre a cargo de la Coral Polifónica de la Merced. Según ha informado el Obispado de Huelva, se propone contribuir al clima de oración y recogimiento de esta celebración en memoria de los fallecidos.
Comienza la Liturgia de la Palabra con la lectura del Libro de las Lamentaciones por parte de una familiar de uno de los fallecidos en el accidente.
El diácono proclama el Evangelio según San Marcos, que es una lectura de esperanza sobre la muerte y la resurrección: "¿Buscáis a Jesús el Nazareno, el crucificado? Ha resucitado"
"Nos reunimos con el corazón abatido. Queremos rezar por los que han muerto para que Dios les conceda el descanso eterno".
"Las personas que hoy oramos no se han ido. Atrapadas en una muerte inesperada estan ahora, para siempre, en el Dios de la Vida".
El obispo de Huelva, ha pedido en su homilía "verdad y justicia", algo que "compromete a la sociedad entera y también a quienes tienen responsabilidad públicas". También ha expresado que "es necesario esclarecer la verdad de lo ocurrido y actuar con justicia para que su sacrificio no sea olvidado, y para que en la medida de lo posible, evitar que se repitan tragedias semejantes en el futuro"
Monseñor Gómez Sierra ha tenido palabras de agradecimiento hacia los vecinos de Adamuz, porque son ellos "quienes acudieron los primeros" agradeciendo su labor "a los equipos de emergencia, sanitarios, fuerzas de seguridad, voluntarios y personal de apoyo".
«En cada gesto de ayuda hemos podido percibir un reflejo de la compasión de Dios», ha afirmado el obispo de Huelva durante la homilía.
Así ha concluido la homilía: "Santa María, Virgen de la Cinta, acoge bajo tu amparo a quienes han perdido la vida y preséntalos a tu Hijo. Consuela a las familias que lloran, y sostén a quienes se sienten abatidos. Virgen fiel, que permaneciste al pie de la cruz, enséñanos a confiar, incluso en la noche del dolor, en la promesa de Dios.Virgen de la Cinta, ruega por nosotros. Amén".
Tras la oración de los fieles, se presentarán las ofrendas que corresponden a la primera parte de la liturgia eucarística, y que finalizará con la consagración y la comunión.
El obispo emérito de Huelva, José Vilaplana ha tenido un especial recuerdo por todos los fallecidos en el accidente recordando sus nombres y apellidos, pidiendo por su eterno descanso.
Los familiares han querido llevar imágenes de los fallecidos en el funeral. Entre ellos, los familiares de Nati de la Torre.
Don Felipe y Doña Letizia han solicitado disponer de tiempo para pdoer saludar a los familiares de las víctimas, y así lo harñan a la conclusión del funeral.
La hija de una de las fallecidas, Natividad de la Torre, ha leído una acción de gracias donde ha recalcado que "este era el único funeral que querían los familiares de las víctimas de Adamuz, porque Huleva es tierra mariana".
El momento más emotivo ha sido la entereza y el ejemplo de Liliana Sáenz, que ha acabado con el aplauso unánime de todos los asistentes.
Uno de los momentos más emotivos del funeral ha sido la intervención de Liliana de la Torre, con una emotiva acción de gracias, llena de diganidad, donde ha recordado a las íctimas del accidente y ha expresado que "solo la verdad nos ayudará a curar esta herida".
"Eran vagones llenos de esperanza, no sólo son los 45 del tren, eran nuestros padres, madres, hermanos, hijos o nietos, eran la ilusión de buscar un futuro mejor, eran eso que nunca serán, eran parte de una sociedad tan polarizada que empezó a resquebrajarse hace mucho tiempo y no nos dimos cuenta".
Entre lágrimas, los asistentes al funeral han aplaudido al testimonio de una chica joven que ha recordado a las víctimas de Adamuz.




