La soberbia de los herederos de ETA ha alcanzado un nuevo nivel de humillación para las instituciones españolas. La portavoz de Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, ha dejado ver las consecuencias del sanchismo con una confesión que humilla directamente a la soberanía nacional. En un tono de absoluta soberbia, la dirigente del partido proetarra ha presumido de que "un escaño de Bildu manda más que el principal partido del Congreso".
Aizpurua ha sentenciado que el PP es "irrelevante" y que no "mandan nada". Con esto, queda claro que Bildu mantendrá este control absoluto sobre mientras Sánchez dependa de ellos para sobrevivir en Moncloa. Esta declaración no solo confirma quién lleva el timón del Gobierno, sino que certifica el desplazamiento del Partido Popular por las exigencias de quienes todavía se niegan a condenar el terrorismo.
Un claro ejemplo de esta situación es la última concesión de Sánchez, con el escandaloso beneficio para 'Txeroki', el sanguinario exjefe de ETA condenado a casi 400 años de cárcel, que podrá salir de prisión de lunes a viernes. Esta hoja de ruta de la impunidad no se detendrá aquí: es solo el inicio de una oleada de beneficios que podrían disfrutar otros presos de ETA, puesto que Sánchez ha pactado con quienes hoy se jactan de tener secuestrada la democracia.

