Durante la sesión de control en el Congreso de los Diputados se produjo un tenso enfrentamiento dialéctico entre la portavoz del Partido Popular, la diputada Ester Muñoz, y el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. El debate giró fundamentalmente en torno a la corrupción política que rodea al Ejecutivo de Pedro Sánchez y la percepción que los ciudadanos tienen de este problema según los datos oficiales.
La portavoz popular comenzó su intervención estableciendo una comparativa entre la gestión de Alberto Núñez Feijóo y la del actual presidente del Gobierno. Muñoz recordó que el líder de la oposición, durante sus cuatro legislaturas al frente de la Junta de Galicia, nunca tuvo a un consejero ante los tribunales por casos de corrupción. En contraste, señaló que Pedro Sánchez tiene actualmente a su "mano derecha" ante el Tribunal Supremo, enfrentándose a una posible condena de veinte años de prisión, lo que a su juicio debería motivar una mayor dosis de humildad por parte del gabinete socialista.
Muñoz afeó al ministro Cuerpo sus declaraciones previas en las que sugería que la corrupción no es una prioridad para los españoles. Para rebatir esta tesis, la diputada se apoyó en los datos del último barómetro del CIS, dirigido por José Félix Tezanos, donde se refleja que cuatro de los diez principales problemas de la ciudadanía están relacionados directamente con la corrupción y el Gobierno. La portavoz fue tajante al afirmar que el ministro falta a la verdad al ignorar el malestar social que provocan los escándalos que salpican a las instituciones.
Por su parte, el ministro Carlos Cuerpo intentó desviar el foco de la discusión hacia la agenda económica y social del Ejecutivo. Cuerpo reprochó a la bancada popular que sus preguntas se centren sistemáticamente en la corrupción, dejando de lado la verdadera preocupación de los españoles: la vivienda. El ministro lamentó que el Partido Popular no apoyara el Real Decreto Ley en materia de vivienda y acusó a la oposición de mantener un tono "apocalíptico" que no se corresponde con la realidad económica del país.
El intercambio subió de tono cuando la representante del PP mencionó los informes de la Guardia Civil que detallan la operativa de una presunta organización criminal dentro del Gobierno. Muñoz cuestionó si al ministro no le causaba indignación que políticos como Santos Cerdán, por supuesta orden directa de Sánchez, filtraran informaciones para intentar "encapsular" la corrupción en la figura de José Luis Ábalos, tratando de proteger así al resto del Consejo de Ministros de las responsabilidades derivadas del caso Koldo.
En su turno de réplica, el ministro Cuerpo defendió la gestión macroeconómica y la moderación de la inflación registrada en el mes de abril. Atribuyó estos resultados positivos al éxito del "escudo energético" y a las medidas de protección para los inquilinos y las familias vulnerables. Cuerpo insistió en que la línea de trabajo del Gobierno es clara y consiste en reforzar el Estado del bienestar y promover las oportunidades para los ciudadanos, a pesar de las críticas constantes de una oposición que, según él, solo busca el desgaste político.
Finalmente, la portavoz del Partido Popular insistió en que la honestidad debería llevar al presidente del Gobierno a presentar su dimisión y a convocar elecciones de forma inmediata. Muñoz concluyó asegurando que los españoles juzgarán al sanchismo por su falta de transparencia y por la degradación institucional. Mientras tanto, el ministro Cuerpo apeló a la coherencia y a la construcción de una España moderna, alejada del ruido mediático y centrada en los retos de la economía real.
