"No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y
el oxido los corrompen, y donde los ladrones los
hurtan; sino hagamos tesoros en el cielo, donde ni la
polilla ni el oxido corrompen, y donde los ladrones no
los hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí
estará también vuestro corazón.
un saludo