La izquierda plantea el debate acerca de la inmigración ilegal con el burdo maniqueísmo de calificar de buenos a quienes son favorables a tolerarla y de malos a quienes quieren restringirla.
Lo que hay es mucha gente demasiado exquisita como para ensuciarse las manos en la realidad y reconocer que la prostitución es un hecho tan innegable como inevitable.
Lo que pasa cuando a un ciego se le da una pistola para defenderse es lo mismo que cuando se da el BOE a personas que, como esta Valerio, es evidente que no tienen ni idea de cómo funciona el Estado .
La determinación de golpismo secesionista no es más que la lógica consecuencia de la no menos persistente pusilanimidad y condescendencia de los Gobiernos centrales.
Al exculpar al nacionalismo de su deriva rupturista los socialistas se colocan en ese punto falsamente equidistante que les gusta asumir ante los problemas causados por el nacionalismo y evitan enfrentarse a él.