En rueda de prensa, Rafael Huizi ha expresado que el Plan Bolívar 2000, iniciativa asumida por Chávez hace dos años que involucra a la FAN en labores de asistencia social, aparta a los militares de sus "funciones profesionales" y ha corrompido a "una minoría" de ellos. En ese contexto ha asegurado que el contralor general, Clodosvaldo Russián, avaló con un informe "preliminar" emitido hace dos meses la existencia de irregularidades en el seno de la FAN, puesto que el dinero que ha llegado al Plan Bolívar 2000 no ha sido sometido a mecanismos de control.
En el informe de Russián se indica que en las auditorías a las facturas de 36 empresas proveedores se "han determinado diferencias" de 1.841,13 millones de bolívares (2,61 millones de dólares) con respecto a las facturas de las direcciones militares entregadas a la Contraloría.
La movilización presupuestaria del Plan Bolívar durante los años 1999 y 2000 fue de 73.175 millones de bolívares (103 millones de dólares), dos tercios de los cuales procedían de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). El destino inicial de esos recursos eran las Direcciones Generales militares, los llamados Teatros de Operación Social y la población con menores recursos de Venezuela.
Para Huizi, la FAN se ve envuelta en un "bochornoso escándalo", e invitó a la "inmensa mayoría honesta" de la institución a "mantenerse firmes en la práctica de los principios de disciplina y honestidad", así como "a rechazar estas desviaciones".
