L. D. / EFE.-
En un comunicado, el comité sindical del rotativo, cuyo principal accionista es la Conferencia Episcopal Boliviana, culpó del cierre de
Presencia
al modelo económico neoliberal aplicado por el gobierno, que "asfixia la economía de los medios de comunicación". La suspensión de la publicación, que será temporal, es "la única medida para evitar el cierre definitivo", aseguraba el editorial del sábado pasado, último día que el periódico salió a la calle.
Añadía que, pese a todos los esfuerzos realizados y habiendo agotado todas las posibilidades, se decidió la suspensión por "hacerse insostenible por más tiempo la crisis financiera". El ministro de Información Gubernamental, Manfredo Kempf, rechazó las acusaciones de los trabajadores del diario y aseguró que el gobierno "no tiene capacidad ni deseo de encumbrar o derribar periódicos u otros medios de comunicación".
Añadía que, pese a todos los esfuerzos realizados y habiendo agotado todas las posibilidades, se decidió la suspensión por "hacerse insostenible por más tiempo la crisis financiera". El ministro de Información Gubernamental, Manfredo Kempf, rechazó las acusaciones de los trabajadores del diario y aseguró que el gobierno "no tiene capacidad ni deseo de encumbrar o derribar periódicos u otros medios de comunicación".
