L D (Agencias)
El régimen del dictador Fidel Castro ha perdido la ayuda de Venezuela, su principal suministrador de petróleo tras dos años de idilio que le aseguró el abastecimiento de energía, ahora cortada por el nuevo Gobierno de transición venezolano. Tras conocerse los sucesos que precipitaron la caída del presidente venezolano Hugo Chávez, el gobierno cubano rechazó que el mandatario depuesto "haya renunciado". Sus funcionarios afirman que en Venezuela se ha producido "un golpe de Estado" que "debe ser rechazado, condenado y debe exigirse a los golpistas que entreguen el poder nuevamente a las autoridades constitucionales elegidas democráticamente por el pueblo en virtud de la Constitución venezolana".
El ministro de Relaciones Exteriores de la isla, Felipe Pérez Roque ha retado a los que él denomina “golpistas” a que presenten el documento que demuestra que Chávez renunció a la presidencia. “No puedo imaginarme un escenario de consolidación de un golpe de Estado en América Latina en el siglo XXI. No puedo creer que esto sea posible”, comentó el ministro cubano durante una rueda de prensa. Pérez Roque opinó que “sería una gravísima violación y un precedente muy negativo y un golpe demoledor a la credibilidad de todo el discurso a favor de la democracia que durante años ha habido en este hemisferio”.
Desde que resultó elegido presidente en diciembre de 1998, Hugo Chávez mantuvo una relación de amistad personal con el líder cubano, Fidel Castro, públicamente reconocida. Chávez visitó Cuba por primera vez en 1994, poco después de recuperar su libertad tras casi dos años en prisión por el intento de golpe de Estado que encabezó en 1992 contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez. En esa visita, el ex teniente coronel fue recibido por Castro con honores de jefe de Estado, lo que provocó una protesta verbal del Gobierno del entonces presidente venezolano Rafael Caldera, lo que enturbió las relaciones bilaterales.
El segundo viaje tuvo lugar en enero de 1999, en condición de presidente electo, y en noviembre de ese mismo año, regresó a la isla para asistir a la IX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. En abril del 2000 volvió a La Habana para representar a su país en la Cumbre Sur del Grupo de los 77. En octubre de ese mismo año, Fidel Castro viajó a Venezuela y entonces ambos firmaron el Acuerdo de Cooperación Integral en virtud del cual el país suramericano suministraba 53.000 barriles diarios de petróleo a la isla caribeña con facilidades de pago a 15 años, uno de gracia, y a un 2 por ciento de interés.
Cuba prestaría por su parte servicios, tecnología y productos para impulsar el desarrollo económico-social de Venezuela en los sectores que más lo necesitaran. Ambos países se comprometieron a "promover y fomentar el progreso de sus respectivas economías" con el espíritu de la "integración de América Latina". Además del intercambio de bienes y servicios cubanos pagados con el petróleo venezolano y sus derivados, la cooperación planteada en el acuerdo fue ampliada el año pasado a las áreas turística, agrícola, cultural, educativa y científica.
Pero la principal contraprestación de Cuba estuvo centrada en el área sanitaria con servicios de médicos, especialistas y técnicos de la salud, para prestar servicios en el país suramericano, el entrenamiento de personal venezolano y la atención de pacientes de ese país en la isla caribeña. Como parte de ese acuerdo, más de 400 entrenadores deportivos y unos 230 médicos cubanos se encuentran trabajando en Venezuela, mientras que unos 1.500 pacientes venezolanos han sido atendidos en hospitales de la isla.
Sin embargo, este viernes, la nueva gerencia de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) anuncio que no seguiría enviando petróleo a Cuba. Sobre esa decisión, el Ejecutivo de La Habana dijo que "no reconoce" a la nueva directiva de la empresa venezolana que hasta ahora suministraba un tercio de los 177.000 barriles de petróleo que consume la isla diariamente. El canciller cubano declaró que la nueva dirección de PDVSA "responde a los golpistas" y sostuvo que ante la suspensión de los suministros petroleros venezolanos "el gobierno revolucionario y el pueblo cubano están preparados para enfrentar cualquier situación, aún las más difíciles".
El ministro de Relaciones Exteriores de la isla, Felipe Pérez Roque ha retado a los que él denomina “golpistas” a que presenten el documento que demuestra que Chávez renunció a la presidencia. “No puedo imaginarme un escenario de consolidación de un golpe de Estado en América Latina en el siglo XXI. No puedo creer que esto sea posible”, comentó el ministro cubano durante una rueda de prensa. Pérez Roque opinó que “sería una gravísima violación y un precedente muy negativo y un golpe demoledor a la credibilidad de todo el discurso a favor de la democracia que durante años ha habido en este hemisferio”.
Desde que resultó elegido presidente en diciembre de 1998, Hugo Chávez mantuvo una relación de amistad personal con el líder cubano, Fidel Castro, públicamente reconocida. Chávez visitó Cuba por primera vez en 1994, poco después de recuperar su libertad tras casi dos años en prisión por el intento de golpe de Estado que encabezó en 1992 contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez. En esa visita, el ex teniente coronel fue recibido por Castro con honores de jefe de Estado, lo que provocó una protesta verbal del Gobierno del entonces presidente venezolano Rafael Caldera, lo que enturbió las relaciones bilaterales.
El segundo viaje tuvo lugar en enero de 1999, en condición de presidente electo, y en noviembre de ese mismo año, regresó a la isla para asistir a la IX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. En abril del 2000 volvió a La Habana para representar a su país en la Cumbre Sur del Grupo de los 77. En octubre de ese mismo año, Fidel Castro viajó a Venezuela y entonces ambos firmaron el Acuerdo de Cooperación Integral en virtud del cual el país suramericano suministraba 53.000 barriles diarios de petróleo a la isla caribeña con facilidades de pago a 15 años, uno de gracia, y a un 2 por ciento de interés.
Cuba prestaría por su parte servicios, tecnología y productos para impulsar el desarrollo económico-social de Venezuela en los sectores que más lo necesitaran. Ambos países se comprometieron a "promover y fomentar el progreso de sus respectivas economías" con el espíritu de la "integración de América Latina". Además del intercambio de bienes y servicios cubanos pagados con el petróleo venezolano y sus derivados, la cooperación planteada en el acuerdo fue ampliada el año pasado a las áreas turística, agrícola, cultural, educativa y científica.
Pero la principal contraprestación de Cuba estuvo centrada en el área sanitaria con servicios de médicos, especialistas y técnicos de la salud, para prestar servicios en el país suramericano, el entrenamiento de personal venezolano y la atención de pacientes de ese país en la isla caribeña. Como parte de ese acuerdo, más de 400 entrenadores deportivos y unos 230 médicos cubanos se encuentran trabajando en Venezuela, mientras que unos 1.500 pacientes venezolanos han sido atendidos en hospitales de la isla.
Sin embargo, este viernes, la nueva gerencia de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) anuncio que no seguiría enviando petróleo a Cuba. Sobre esa decisión, el Ejecutivo de La Habana dijo que "no reconoce" a la nueva directiva de la empresa venezolana que hasta ahora suministraba un tercio de los 177.000 barriles de petróleo que consume la isla diariamente. El canciller cubano declaró que la nueva dirección de PDVSA "responde a los golpistas" y sostuvo que ante la suspensión de los suministros petroleros venezolanos "el gobierno revolucionario y el pueblo cubano están preparados para enfrentar cualquier situación, aún las más difíciles".
