L D (EFE)
Alrededor de 2.500 militares y civiles, con la ayuda de perros, fueron movilizados bajo la lluvia y la niebla en el monte Shineo, cerca de Pusan (sureste), donde el Boeing 767-200 de Air China se estrelló el lunes con 166 personas a bordo. El último balance del accidente de este aparato, que cubría la ruta Pekín-Pusan, se elevó este martes al final del día a 124 muertos, 38 heridos y cuatro desaparecidos.
"La cantidad de muertos va a aumentar porque se considera que los desaparecidos perecieron y algunos sobrevivientes se encuentran en estado crítico", indicó Kim Soon-Shik, del centro de urgencias del ministerio del Interior. "La búsqueda comenzó nuevamente esta mañana, pero no tenemos esperanzas de encontrar nuevos sobrevivientes en estas condiciones", dijo. Las dos "cajas negras" que grabaron los datos del vuelo y las conversaciones de la tripulación fueron encontradas, pero los responsables dijeron que tardarían varias semanas en establecer las causas exactas de la catástrofe.
Es la primera vez que un avión de Air China tiene un accidente desde la creación de la empresa, en 1988. Una comisión de investigación mixta compuesta por especialistas chinos y surcoreanos comenzó su trabajo. El avión transportaba a 136 surcoreanos, 18 chinos, un uzbeko y 11 tripulantes.
"La cantidad de muertos va a aumentar porque se considera que los desaparecidos perecieron y algunos sobrevivientes se encuentran en estado crítico", indicó Kim Soon-Shik, del centro de urgencias del ministerio del Interior. "La búsqueda comenzó nuevamente esta mañana, pero no tenemos esperanzas de encontrar nuevos sobrevivientes en estas condiciones", dijo. Las dos "cajas negras" que grabaron los datos del vuelo y las conversaciones de la tripulación fueron encontradas, pero los responsables dijeron que tardarían varias semanas en establecer las causas exactas de la catástrofe.
Es la primera vez que un avión de Air China tiene un accidente desde la creación de la empresa, en 1988. Una comisión de investigación mixta compuesta por especialistas chinos y surcoreanos comenzó su trabajo. El avión transportaba a 136 surcoreanos, 18 chinos, un uzbeko y 11 tripulantes.
