LD (EFE)
El comunicado, firmado como es habitual en las declaraciones del IRA por el pseudónimo “P.O'Neill”, se publica con ocasión del 30 aniversario de la matanza conocida como "viernes sangriento", cuando esta organización terrorista asesinó a nueve personas y dejó heridas a más de 130 al hacer estallar 27 bombas en Belfast, el 21 de julio de 1972. La declaración del IRA se produce también una semana antes de que el día 24, cuando el Parlamento toma las vacaciones estivales, expire el plazo impuesto por el ministro principal para el Ulster, el unionista David Trimble, al Gobierno británico para que adopte medidas contra el Sinn Fein, brazo político del IRA, por las actividades de la organización terrorista.
En el comunicado emitido, la organización terrorista ofrece sus "sinceras disculpas y condolencias" a los familiares de las víctimas que ocasionó durante su campaña de violencia. También indicó que es consciente del dolor de las familias de los "combatientes" -representantes de las fuerzas de seguridad y miembros de las organizaciones paramilitares protestantes- asesinados.
En el texto, los terroristas declaran que "aunque no fue nuestra intención herir o matar a no combatientes, la realidad es que en (el "viernes sangriento") y una serie de otras ocasiones ésas fueron las consecuencias de nuestros actos. Por lo tanto, es apropiado en el aniversario de ese trágico acontecimiento que reconozcamos todas las muertes y heridas causadas por nosotros a los no combatientes. Ofrecemos nuestras sinceras disculpas y condolencias a sus familias".
Según el grupo terrorista, el futuro no está en "negar los fallos o los fracasos colectivos o en cerrar los ojos y el corazón ante el dolor de los afectados. Eso incluye a todas las víctimas del conflicto, combatientes y no combatientes. Seguimos totalmente comprometidos con el proceso de paz y con los desafíos y las dificultades que esto presenta. Esto incluye la aceptación de los errores del pasado y del dolor y la pena que hemos infligido a otros".
En el comunicado emitido, la organización terrorista ofrece sus "sinceras disculpas y condolencias" a los familiares de las víctimas que ocasionó durante su campaña de violencia. También indicó que es consciente del dolor de las familias de los "combatientes" -representantes de las fuerzas de seguridad y miembros de las organizaciones paramilitares protestantes- asesinados.
En el texto, los terroristas declaran que "aunque no fue nuestra intención herir o matar a no combatientes, la realidad es que en (el "viernes sangriento") y una serie de otras ocasiones ésas fueron las consecuencias de nuestros actos. Por lo tanto, es apropiado en el aniversario de ese trágico acontecimiento que reconozcamos todas las muertes y heridas causadas por nosotros a los no combatientes. Ofrecemos nuestras sinceras disculpas y condolencias a sus familias".
Según el grupo terrorista, el futuro no está en "negar los fallos o los fracasos colectivos o en cerrar los ojos y el corazón ante el dolor de los afectados. Eso incluye a todas las víctimas del conflicto, combatientes y no combatientes. Seguimos totalmente comprometidos con el proceso de paz y con los desafíos y las dificultades que esto presenta. Esto incluye la aceptación de los errores del pasado y del dolor y la pena que hemos infligido a otros".
