L. D. / Agencias.-
Mientras, la ciudad israelí de Sderot ha sido atacada la tarde de este lunes por tres obuses de mortero disparados por activistas palestinos. El incidente se registró a unos cinco kilómetros de la franja de Gaza. Inmediatamente, soldados israelíes han respondido al ataque con dos obuses de mortero sobre posiciones palestinas.
Asimismo, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha liberado a Mohamed Deif, uno de los líderes del brazo armado de “Hamas”, quien es buscado por autoridades israelíes por planear numerosos ataques suicidas contra ese país.
Fuego israelí sobre Líbano
La aviación del Ejército israelí ha bombardeado, poco después de la medianoche del domingo, una estación de radar siria en la localidad de Dhar al Baydar, 45 kilómetros al Este de Beirut. Al menos tres soldados sirios han fallecido y cinco han resultado heridos en el ataque aéreo. Los presidentes de Siria, Bachar al Assad, y del Líbano, Emile Lahoud, han condenado el atentado y han advertido del peligro de que la política de Sharon lleve a la zona a una "guerra total".
El ataque israelí es un claro mensaje al Gobierno de Damasco por el apoyo sirio a la guerrilla "Hezbola", que el pasado sábado asesinó a un soldado isarelí en el sur del Líbano. Esta acción es el primer ataque israelí contra Siria desde 1996. Los bombarderos israelíes también dispararon cohetes contra posiciones de la defensa antiaérea siria, dos kilómetros más al sur, en la región de Mdeirej-Hammana (cerca de la carretera Beirut-Damasco). La defensa antiaérea siria disparó contra los aviones durante alrededor de 15 minutos. Tras el ataque, las ambulancias que acudieron al poblado de Shtaura, donde se encuentra el cuartel general sirio en Líbano, y trasladaron los cadáveres y los heridos a territorio sirio.
Un portavoz del Ejército israelí ha confirmado la ofensiva y ha asegurado que todos los aviones que han participado en el ataque han vuelto a su base sin ningún tipo de daño. Siria tiene instaladas varias bases de radar con tanques y tropas en la zona bombardeada. Según la radio estatal, en el ataque aéreo participaron cuatro aviones de guerra, que lanzaron un total de seis cohetes contra el radar sirio y otras posiciones en Dhar al Baydar, una zona montañosa que conecta Beirut y Damasco, en lo que es un claro mensaje a ambos gobiernos.
Israel se ha quejado en los últimos meses de que el gobierno de Beirut no ejerce su soberanía en el sur del Líbano tras la retirada israelí, y de que los guerrilleros de "Hezbola" han tomado posiciones a lo largo de la frontera. "Las operaciones terroristas de Hezbola se realizan con el conocimiento de Siria y su apadrinamiento", ha declarado el Gobierno tras una reunión extraordinaria del Gabinete de Seguridad.
El portavoz de las Fuerzas Armadas israelíes ha justificado los bombardeos y ha anunciado que no tolerará que sigan “los ataques perpetrados por Hezbola bajo la protección de Siria” y ha advertido de que Israel “actuará con todos los medios a su alcance para proteger a sus civiles y soldados”.
Por su parte, el primer ministro libanés, Rafic Hariri, ha señalado que el ataque israelí constituye una “agresión” contra Siria y Líbano y ha solicitado una intervención de la comunidad internacional. Hariri ha advertido de la existencia de “un plan israelí para ampliar la zona de inestabilidad en Oriente Próximo” y ha instado a “la comunidad internacional a actuar para frenar una peligrosa escalada de la violencia”.
Asimismo, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha liberado a Mohamed Deif, uno de los líderes del brazo armado de “Hamas”, quien es buscado por autoridades israelíes por planear numerosos ataques suicidas contra ese país.
Fuego israelí sobre Líbano
La aviación del Ejército israelí ha bombardeado, poco después de la medianoche del domingo, una estación de radar siria en la localidad de Dhar al Baydar, 45 kilómetros al Este de Beirut. Al menos tres soldados sirios han fallecido y cinco han resultado heridos en el ataque aéreo. Los presidentes de Siria, Bachar al Assad, y del Líbano, Emile Lahoud, han condenado el atentado y han advertido del peligro de que la política de Sharon lleve a la zona a una "guerra total".
El ataque israelí es un claro mensaje al Gobierno de Damasco por el apoyo sirio a la guerrilla "Hezbola", que el pasado sábado asesinó a un soldado isarelí en el sur del Líbano. Esta acción es el primer ataque israelí contra Siria desde 1996. Los bombarderos israelíes también dispararon cohetes contra posiciones de la defensa antiaérea siria, dos kilómetros más al sur, en la región de Mdeirej-Hammana (cerca de la carretera Beirut-Damasco). La defensa antiaérea siria disparó contra los aviones durante alrededor de 15 minutos. Tras el ataque, las ambulancias que acudieron al poblado de Shtaura, donde se encuentra el cuartel general sirio en Líbano, y trasladaron los cadáveres y los heridos a territorio sirio.
Un portavoz del Ejército israelí ha confirmado la ofensiva y ha asegurado que todos los aviones que han participado en el ataque han vuelto a su base sin ningún tipo de daño. Siria tiene instaladas varias bases de radar con tanques y tropas en la zona bombardeada. Según la radio estatal, en el ataque aéreo participaron cuatro aviones de guerra, que lanzaron un total de seis cohetes contra el radar sirio y otras posiciones en Dhar al Baydar, una zona montañosa que conecta Beirut y Damasco, en lo que es un claro mensaje a ambos gobiernos.
Israel se ha quejado en los últimos meses de que el gobierno de Beirut no ejerce su soberanía en el sur del Líbano tras la retirada israelí, y de que los guerrilleros de "Hezbola" han tomado posiciones a lo largo de la frontera. "Las operaciones terroristas de Hezbola se realizan con el conocimiento de Siria y su apadrinamiento", ha declarado el Gobierno tras una reunión extraordinaria del Gabinete de Seguridad.
El portavoz de las Fuerzas Armadas israelíes ha justificado los bombardeos y ha anunciado que no tolerará que sigan “los ataques perpetrados por Hezbola bajo la protección de Siria” y ha advertido de que Israel “actuará con todos los medios a su alcance para proteger a sus civiles y soldados”.
Por su parte, el primer ministro libanés, Rafic Hariri, ha señalado que el ataque israelí constituye una “agresión” contra Siria y Líbano y ha solicitado una intervención de la comunidad internacional. Hariri ha advertido de la existencia de “un plan israelí para ampliar la zona de inestabilidad en Oriente Próximo” y ha instado a “la comunidad internacional a actuar para frenar una peligrosa escalada de la violencia”.
