
La Administración Trump ha dado un golpe sobre la mesa y ha decidido restringir y revocar visados a personas con pasaporte de la Autoridad Palestina (AP) amparándose en motivos de "seguridad nacional". Un portavoz del Departamento de Estado ha confirmado a Europa Press que se están dando "pasos concretos" en esta dirección, subrayando que "toda decisión sobre visados es una decisión de seguridad nacional".
La medida, que se anunció inicialmente para la cúpula de la OLP de cara a la Asamblea General de la ONU, empezando por el propio Mahmud Abas, va mucho más allá. Según The New York Times, la restricción es de carácter general y afecta a casi todo tipo de visados, incluyendo los solicitados para recibir tratamiento médico, cursar estudios universitarios o realizar viajes de negocios y familiares. Sólo se librarían los palestinos con doble nacionalidad.
Desde Washington se justifica la drástica decisión por el "incumplimiento de sus compromisos" por parte de la AP y por "socavar las perspectivas de paz". En concreto, se señala a las campañas de "guerra jurídica" internacional contra Israel, incluyendo las denuncias ante el Tribunal Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia, así como los intentos de lograr el reconocimiento unilateral de un hipotético Estado palestino, un paso aplaudido por socios europeos de EEUU como Francia o Reino Unido.
Como era de esperar, la Autoridad Palestina ha mostrado su "profunda consternación" por la medida. En un comunicado, su Ministerio de Exteriores ha asegurado que la decisión no impedirá el reconocimiento de su Estado ni el "consenso internacional" para detener lo que califican, sin reparo alguno, como "crímenes de genocidio" por parte de Israel en la Franja de Gaza.
