Ante la llegada de una tormenta invernal extrema, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha declarado el estado de emergencia en la ciudad, imponiendo una prohibición de circulación para vehículos no esenciales. La magnitud del fenómeno es tal que las autoridades meteorológicas han emitido la primera alerta de ventisca en casi una década para la metrópoli. Se estima que cerca de 56 millones de personas en todo el país se encuentran bajo algún tipo de advertencia invernal. La tormenta no solo amenaza con sepultar la ciudad bajo una capa de nieve que podría oscilar entre los 23 y los 45 centímetros, sino que viene acompañada de ráfagas de viento peligrosas que reducen drásticamente la visibilidad y dificultan la vida diaria.
El impacto ya es visible en la infraestructura nacional. Se han reportado cancelaciones masivas de vuelos y cortes en el suministro eléctrico en varios estados. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) ha elevado el pronóstico de gravedad, extendiendo la preocupación a ciudades como Filadelfia, Boston y Delaware. El NWS ha sido tajante al definir la situación: una advertencia de ventisca implica condiciones severas donde la seguridad personal está en riesgo.
Ante este escenario, las recomendaciones oficiales son claras. Se ha pedido a la población restringir los viajes exclusivamente a casos de emergencia. Para aquellos que no tengan más remedio que conducir, se les insta a portar un kit de supervivencia invernal. El alcalde Mamdani ha reforzado este mensaje a través de sus redes sociales, pidiendo a los ciudadanos que, si tienen la posibilidad, permanezcan en sus hogares.
NYC, we've declared a local state of emergency ahead of this blizzard.
Here's what that means for you:
Roads closed at 9pm — streets, highways, and bridges closed to all vehicles (cars, trucks, scooters, e-bikes) through 12pm Monday. Essential and emergency trips only.
No…
— Mayor Zohran Kwame Mamdani (@NYCMayor) February 22, 2026
La alerta se extiende también a las zonas de montaña. La peligrosidad del temporal queda de manifiesto tras los trágicos sucesos en el norte de California, donde una avalancha reciente ha dejado un saldo de ocho esquiadores fallecidos y una persona desaparecida. Con los equipos de emergencia en alerta máxima, la región se prepara para las horas más críticas de una tormenta que promete paralizar el Atlántico Medio.

