
Múltiples congresistas, organizaciones de defensa de los hispanos y políticos demócratas han condenado de forma unánime los supuestos abusos sexuales cometidos por el fallecido César Chávez (1927-1993), el icónico y hasta ahora intocable líder del ámbito sindical campesino en Estados Unidos. El escándalo ha estallado después de que salieran a la luz testimonios que le acusan de agresiones sexuales tanto contra menores de edad como contra la activista que junto a él fundó el Sindicato de Campesinos (UFW, por sus siglas en inglés), Dolores Huerta.
Una exhaustiva investigación publicada por el diario The New York Times ha desvelado las denuncias de dos mujeres latinas, Ana Murguia y Debra Rojas, quienes aseguran de forma categórica que Chávez abusó sexualmente de ellas cuando todavía eran menores de edad. A estas gravísimas acusaciones se suman las sorprendentes declaraciones de la propia Dolores Huerta, de 95 años, que junto con el acusado colideró el movimiento sindical agrario. Huerta ha confesado que fue presionada y forzada repetidamente a mantener relaciones sexuales con el líder de ascendencia mexicana, fruto de las cuales habría quedado embarazada hasta en dos ocasiones.
Hay más de cien lugares en Estados Unidos nombrados en honor a César Chávez: calles, bibliotecas, escuelas, institutos, edificios en campus universitarios e incluso campus completos. Berkeley, Colton, Denver, Las Vegas, Long Beach, Modesto, Oakland, Sacramento, San Diego y Seattle tienen parques o plazas con su nombre. Su cumpleaños es festivo en California, donde se dio a conocer como líder sindical durante la histórica huelga de recolectores de uvas de la localidad de Delano, iniciada en septiembre de 1965. También es festivo desde el año pasado en Arizona, donde nació. La casa y la tumba de Chávez son monumento nacional. El Servicio de Parques Nacionales de EEUU escribe que Chávez es "ampliamente reconocido como el líder hispano más importante en Estados Unidos durante el siglo XX".
El expresidente Barack Obama proclamó el 31 de marzo como el Día Nacional de César Chávez, instando a los estadounidenses a honrar su legado, aunque no lo declaró como día festivo nacional. Sin embargo, el actual inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, nunca ha celebrado la figura del sindicalista.
La izquierda cancela a Chávez
César Chávez, que murió a los 66 años de edad por unos problemas de salud derivados en parte de las múltiples huelgas de hambre que realizó, no puede defenderse de unas acusaciones que lo pillan muerto desde hace más de treinta años. Y dado que en la izquierda de hoy día unas acusaciones de abuso sexual siempre van a tener más peso que una vida entera de activismo sindical, todo lo que lleva el nombre de Chávez será renombrado, su día festivo cancelado y es difícil saber qué pasará con el monumento nacional.
El Sindicato de Trabajadores Agrícolas que fundó ha cancelado de manera fulminante todas las celebraciones previstas en honor a su figura, definiendo las denuncias como "impactantes, inquietantes, devastadoras e indefendibles". El gobernador de California, Gavin Newsom, ha declarado durante una reciente conferencia de prensa que la clase política desconocía por completo estos hechos, al tiempo que ha garantizado que se tomarán las medidas oportunas. "Estamos a favor de la justicia, de la verdad, de la transparencia. Respaldamos a las víctimas", ha subrayado el dirigente demócrata.
El Caucus Hispano del Congreso de Estados Unidos, integrado exclusivamente por demócratas, ha publicado un comunicado advirtiendo que "la rendición de cuentas nunca muere". En el texto recalcan que sus miembros creen sin duda alguna en los testimonios de las supervivientes y ha procedido a condenar de forma tajante las acciones del sindicalista, tachándolas de "aborrecibles".
En la misma línea se ha pronunciado la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos, considerada la plataforma más antigua en la promoción de los derechos civiles de la población hispana en el país norteamericano. Su directiva ha sentenciado que "ninguna persona, independientemente de su estatura o legado, está por encima de la rendición de cuentas cuando se trata de proteger y respetar la dignidad de los demás". A este firme rechazo se ha sumado la organización Voto Latino, reconociendo que la noticia resulta profundamente "devastadora" para la comunidad a la que representan y calificando los abusos denunciados de totalmente "indefendibles".
¿Por qué ahora?
Han pasado 33 años de la muerte de César Chávez y ni en vida del sindicalista ni desde su muerte nadie lo había acusado de abusos sexuales. ¿Hay algún motivo por el que salgan ahora a la luz estas presuntas violaciones? Es posible que el hecho de que el año que viene sea el centenario de su nacimiento haya incitado a sus presuntas víctimas a denunciarlo para evitar las hagiografías. Pero también hay otra posibilidad, no necesariamente excluyente.
Aunque el principal motivo por el que se recuerda a Chávez es su actividad sindical, su centenario le habría provocado un problema al Partido Demócrata por otro motivo: su radical oposición a la inmigración ilegal. A lo largo de su trayectoria profesional y sindical, Chávez advirtió una y otra vez que la mano de obra ilegal era utilizada por los patrones para reventar huelgas, deprimir los salarios de forma artificial y destruir el poder de negociación de los trabajadores agrícolas que residían de forma legal y pagaban sus impuestos.
Esa convicción le llevó a organizar patrullas civiles voluntarias en la frontera sur para detener el cruce ilegal, e incluso llegó a denunciar directamente a los inmigrantes sin papeles ante el antiguo Servicio de Inmigración y Naturalización. Esta visión choca de forma directa con la agenda de fronteras abiertas que defienden la izquierda, lo que podría haber convertido su centenario en un inconveniente recordatorio de que hasta los años 90 el Partido Demócrata defendía aún, aunque fuera de boquilla, el control migratorio que ahora desprecia.
En otros tiempos, su postura sobre la inmigración podría haber sido aparcada por los grandes medios durante su centenario. Sin embargo, en el panorama mediático actual, donde la derecha dispone de numerosas fuentes alternativas a los periódicos de papel, las agencias de prensa y las tres grandes cadenas de televisión, era imposible que no se hablara del asunto. Y si hay algo que ha quedado claro con estas revelaciones es que no se va a volver a hablar en positivo de César Chávez nunca más.

