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Putin sacrifica a los asesores que le engañaron mientras militares rusos sabotean al Ejército

Según EEUU y Reino Unido, la reubicación de las tropas rusas sería un síntoma de que las pérdidas son superiores a las previstas por el Kremlin.

Según EEUU y Reino Unido, la reubicación de las tropas rusas sería un síntoma de que las pérdidas son superiores a las previstas por el Kremlin.

El Gobierno de Biden lleva haciendo pública información de sus servicios de inteligencia sobre Rusia y Ucrania desde antes de que se iniciara la invasión rusa el pasado 24 de febrero. EEUU tomó esa decisión porque estaba tratando de detener a Vladimir Putin. Ya con la guerra desatada, el objetivo de hacer públicos esos informes es mostrar que la guerra en Ucrania está siendo un "error estratégico que ha dejado a Rusia más débil en el largo plazo y cada vez más aislada en el escenario mundial", dijo en rueda de prensa la directora de Comunicación de la Casa Blanca Kate Bedingfield.

Los servicios de inteligencia anglosajones señalaban este miércoles que Putin se habría sentido engañado por sus asesores porque le estarían dando "información errónea" acerca de la evolución de la guerra en Ucrania y el efecto de las sanciones en la economía rusa.

En relación a estas informaciones, el presidente de EEUU, Joe Biden, señaló ayer en rueda de prensa que hay "indicios de que Putin ha despedido o puesto bajo arresto domiciliario a algunos de sus asesores" por haberle ocultado la realidad sobre la situación en Ucrania. Biden afirmó que Putin "parece que ha decidido aislarse". No obstante el presidente matizó que "no quiere darle demasiada importancia a esto" porque EEUU carece de "evidencias sólidas" sobre ello.

Lo anterior no hace sino ratificar las informaciones que se conocieron cuando se cumplió un mes de la invasión, sobre el incremento de las críticas internas en el Kremlin a la guerra y que se estaría empezando a resquebrajar el núcleo duro de Vladimir Putin. Más concretamente, la agencia Bloomberg adelantó que un alto cargo del Kremlin, Anatoly Chubais, que mantenía vínculos con Putin desde los 90, había dimitido por sus discrepancias con la invasión de Ucrania y habría salido del país, noticia confirmada por el propio gobierno ruso.

Reubicación de tropas y llegada de mercenarios

Por otra parte, en los últimos días los informes de inteligencia americanos, británicos y ucranianos apuntan a la reubicación de tropas y a la llegada de combatientes y mercenarios de otros países.

Independientemente de que el propio Kremlin informó hace unos días sobre un cambio de estrategia para centrarse en el Donbás, una vez cumplidos los objetivos de la primera fase de la guerra, no se descarta que este reagrupamiento de tropas venga determinado por las bajas que está sufriendo el ejército ruso.

Según la OTAN, Rusia habría sufrido unas 40.000 bajas entre muertos (entre 7.000 y 15.000), desaparecidos, heridos y prisioneros, de un total de 190.000 soldados con los que empezó la invasión. A todo ello habría que sumarle las pérdidas en equipos, también muy cuantiosa. Ucrania eleva la cifra de soldados rusos muertos a más de 17.000, mientras el Kremlin sólo reconoce 1.800.

De ahí la necesidad de, en primer lugar, reubicar y reagrupar tropas. Según un parte emitido de madrugada por el Estado Mayor de las fuerzas armadas ucranianas, las tropas rusas habrían abandonado, por el momento, la ocupación de Kiev y se estarían concentrando en el asalto al puerto de Mariúpol, en el Mar de Azov. "El enemigo, que ha sufrido pérdidas significativas en personal y equipo, no logró bloquear y capturar la ciudad de Kiev. Los ocupantes se vieron obligados a abandonar temporalmente esta tarea", dice el parte del ejército ucraniano. El ejército ruso, centrado en Mariúpol, está utilizando tropas transferidas desde Abjasia, una de las autoproclamadas repúblicas independientes en Georgia y cuya independencia reconoce Rusia.

Por su parte, el Ministerio de Defensa del Reino Unido ha asegurado que Rusia está redistribuyendo tropas desde Georgia hacia Ucrania y ha detallado que entre 1.200 y 2.000 de sus fuerzas se han reorganizando en tres grupos tácticos de batallón. Esta acción sería un "indicativo de las pérdidas inesperadas" que ha sufrido desde que comenzó la invasión.

Además de la reubicación de tropas, Rusia sigue reclutando mercenarios extranjeros. Entre ellos, una unidad militar del Ejército sirio, con alrededor de 300 soldados, que ha llegado a Rusia este jueves procedente de Siria para recibir entrenamiento militar antes de ser enviada a Ucrania, según ha explicado bajo condición de anonimato un reclutador, tal y como ha informado el periódico The New York Times. Según esta fuente, los rusos quieren reclutar 16.000 sirios dando preferencia a aquellos que tengan experiencia en combate. Los 300 soldados que ya están en Rusia representan la 25ª División del Ejército sirio, conocida como las Fuerzas Tigre, que se consideran la élite y trabajarán en estrecha colaboración con el Ejército ruso en la ofensiva a Ucrania. Estos mercenarios sirios percibirían un salario de entre 1.000 y 2.000 dólares al mes y, en caso de que murieran en el frente, se les habría prometido que sus familias recibieran 2.800 dólares, más 600 dólares al mes durante un año.

En definitiva, y según la información de inteligencia que manejan EEUU y Reino Unido, las tropas rusas no sólo estarían sufriendo pérdidas superiores a las previstas, que intentan suplir mediante su reubicación y con la contratación de mercenarios, sino que la moral de las mismas es cada vez más baja, algunos se niegan a cumplir las órdenes que les dan y sabotean a su propio equipo. "Hemos visto a soldados rusos, sin armas ni moral, negándose a cumplir órdenes, saboteando su propio equipo e incluso derribando accidentalmente su propio avión", según dijo el jefe del servicio de espionaje (GCHQ) del Reino Unido, Jeremy Fleming, en un discurso en la Universidad Nacional de Australia en Canberra.

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