
El embajador Artzyeli había sido citado para entregar sus cartas credenciales al presidente Gabriel Boric, pero según los medios, el mandatario habría rehusado la visita tras ser informado de la muerte de un adolescente palestino en una operación del Ejército israelí en Yenín, al norte de Cisjordania.
Excusándose en este hecho, la canciller Antonia Urrejola fue la encargada de informar al embajador de Israel de la decisión del presidente Boric de retrasar la presentación de cartas credenciales.
A pesar de lo insólito del gesto, fuentes del gobierno chileno niegan que se trate de "un agravio a Israel", aunque tras el episodio fue un cargo de cuarto nivel, la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Ximena Fuentes, quién se reunió con el embajador israelí. Como no podría ser de otra forma, lo ocurrido ha generado tensión diplomática entre ambos países.
La senadora Carmen Gloria Aravena, presidenta del Grupo Parlamentario de Amistad Chile-Israel, que conforman otros 14 senadores de distintos partidos, declaró que lo ocurrido "no sólo es un agravio para un país con el que Chile ha mantenido una larga y estrecha amistad, sino que además pone en riesgo las relaciones bilaterales con esa nación".
Aravena aseguró que "no tiene recuerdos de un incidente tan grave que haya tenido Chile en materia de política exterior en el último tiempo" y solicitó al Gobierno y a Boric que pidan disculpas formales a Israel.
