Colabora

¿Qué se cuece en Cuba después de la captura de Maduro y las advertencias de Trump?

La dictadura rechaza el chantaje de Estados Unidos en público pero ya podría estar manteniendo contactos con la Administración Trump.

Díaz-Canel asiste a la protesta por la captura de Maduro en la Tribuna Antimperialista. | EFE

La dictadura cubana se mantiene firme, al menos ante la opinión pública. "Nadie nos dicta qué hacer", afirmaba este domingo Miguel Díaz-Canel a través de la red social X. Unas horas antes, el presidente estadounidense había lanzado su última advertencia. "No habrá más petróleo ni dinero para Cuba, ¡cero!", señaló Donald Trump, "les recomiendo firmemente que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde".

"Durante muchos años, Cuba dependió de grandes cantidades de petróleo y dinero de Venezuela. A cambio, Cuba proporcionó 'servicios de seguridad' a los últimos dos dictadores venezolanos, pero eso se acabó", explicó Trump, "la mayoría de esos cubanos murieron durante el ataque de Estados Unidos la semana pasada". El presidente estadounidense hacía referencia así a la aniquilación de su unidad de élite —los 'Avispas negras'— por parte de los Delta Force.

El fallecimiento de estos militares que formaban parte del anillo de seguridad de Nicolás Maduro vino a confirmar el envío de soldados cubanos al país andino. "Venezuela ya no necesita protección de los matones y extorsionadores que la mantuvieron como rehén durante tantos años", añadió Trump, "cuenta con el apoyo de los Estados Unidos de América, la potencia militar más importante del mundo".

A este aspecto contestaba desde su perfil en la misma red social el canciller cubano Bruno Rodríguez, quien negaba que el régimen comunista haya percibido "compensación monetaria o material" por "los servicios de seguridad que haya prestado a algún país". Asumía, por tanto, la prestación de ese tipo de servicios a Venezuela, que siempre habían negado tanto los gobernantes del país andino como los de la isla caribeña.

Trump dice que hay contactos

Aparentemente la dictadura cubana no está dispuesta a ceder ante "el mercenarismo, el chantaje o la coerción militar" de los Estados Unidos, en palabras de Bruno Rodríguez. Sin embargo, el régimen comunista podría estar intentando negociar a espaldas de la opinión pública.

"Estamos hablando con Cuba y lo sabrán muy pronto", aseguró Trump a los periodistas a bordo del Air Force One este domingo por la noche.

Preguntado por los acuerdos que quisiera alcanzar, el presidente Trump ha apuntado que quiere ocuparse de "las personas que vinieron de Cuba, que fueron obligadas a irse o se marcharon bajo coacción, y ahora son grandes ciudadanos de los Estados Unidos".

Para la dictadura caribeña el primer tema a resolver es la restauración de los envíos de petróleo, pese a que no mencionara el asunto. Sin el crudo venezolano, la situación energética de la isla es insostenible.

Un comunicado falso (o no)

La Habana ha desmentido que hubiese ordenado suspender "todas las actividades que no sean consideradas de prioridad nacional" este lunes 12 de enero "ante la escalada de acciones hostiles del gobierno de los Estados Unidos, que incluye reiteradas violaciones a nuestro espacio aéreo", como informaba un comunicado que se atribuía a la Presidencia de la República de Cuba y que se estaba compartiendo a través de servicios de mensajería instantánea y redes sociales.

Según el documento, que el régimen comunista ha tachado de "falso", la decisión se habría tomado el sábado —cuando está fechado el texto— "para garantizar los servicios esenciales y continuidad de las actividades estratégicas". La suspensión afectaría también a las clases, que quedaban canceladas "hasta nuevo aviso". Algo que —por cierto— no ha cogido por sorpresa a la población dado que La Habana ha procedido de forma similar en varias ocasiones ante la imposibilidad de frenar los apagones.

Además se da la circunstancia de que la dictadura llevaba días metiendo miedo con una inminente intervención militar de Estados Unidos en Cuba. En declaraciones a Libertad Digital, la directora de Archivo Cuba —María C. Werlau— informaba de que "en los centros de trabajo, se ha reunido al personal para decirles que se espera la invasión de los yanquis". Algo que tampoco se podría descartar tras la captura de Maduro, ya que nos explicaba— "hay sobradas evidencias históricas del tráfico de drogas por la elite gobernante".

Esto hace pensar a muchos en la posibilidad de que el comunicado que ahora tachan de falso saliera en realidad del propio aparato del PCC (Partido Comunista de Cuba). Bien porque se contemplara la suspensión de actividades o bien para que se difundiera y después usarla para victimizarse, pero siempre con el objetivo de colocar a Estados Unidos como el país invasor que amenaza la supuesta estabilidad de "una nación libre, independiente y soberana" y su pueblo —dice Díaz-Canel— por "elegir su sistema político".

Temas

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario