
Los cambios dentro del gigantesco aparato estatal chavista -que ya han incluido nombramientos, modificaciones de los nombres de instituciones o la reforma de una ley petrolera- siguen su marcha y gran parte de ellos parecen ordenados desde Washington. Esta vez, la presidenta encargada Delcy Rodríguez ha ordenado el cierre de siete entes públicos, cuatro de ellos creados durante la gestión del dictador Nicolás Maduro, hoy detenido en Nueva York.
De esta manera, Rodríguez decretó el cierre del Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (CESPPA), que fue creado en 2013 para solicitar, organizar y evaluar información de interés sobre "la actividad enemiga interna y externa", un grupo claramente destinado a la persecución de la oposición y que provocó miles de detenciones de presos políticos.
También dictaminó el final de la Fundación Misión Socialista Nueva Frontera de Paz, la Fundación Movimiento Bolivariano Revolucionario de la Reserva Activa General en Jefe Félix Antonio Velásquez y la Fundación Misión Jóvenes de la Patria Robert Serra, también creados por Maduro, entre 2015 y 2016.
Por otro lado, también ha decidido acabar con otras creaciones dejadas por Hugo Chávez, como la Fundación Propatria 2000 y la Fundación Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (OPPPE), además de la Fundación José Félix Ribas (Fundaribas), aunque en este caso, creada por el presidente Jaime Lusinchi en 1986.
De acuerdo con el decreto que se firmó para dar este paso, "se impone la necesidad de realizar cambios pertinentes que procuren la satisfacción de los intereses colectivos" y agrega que "el proceso de supresión y liquidación tendrá una duración de noventa días y quedará a cargo de una junta liquidadora".


