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Por qué la universidad debería ser totalmente privada

La enseñanza pública no garantiza una democratización del capital humano; más bien asegura su generalizada malinversión.

aristocc dijo el día 4 de Septiembre de 2011 a las 14:09:


Sr Loboe:

"cuando los superiores intereses del pueblo..."

Si señor,ademas historiador.

Fadrique dijo el día 4 de Septiembre de 2011 a las 13:25:

...continúa:

Seguro que Vds. lectores de Libertad Digital conocen ejemplos como éstos, muchísimos más, miles: de paupérrimo nivel educativo, de desolador grado de culturización, de desempleo en graduados, de malformación universitaria, de falta de preparación para el mundo profesional, de la necesidad de costosísimos estudios de postgrado que den validez a un título devaluado, etc. ¿Cómo solucionar estas tragedias? ¿Cómo evitar estas canalladas? Después de mil vueltas al caletre: ¿más regulación estatal para evitarlas? No: privatizar la enseñanza. (Hasta en el paraíso socialdemócrata sueco han optado por el cheque escolar). Someterla a las leyes de ofertas y demanda: a la resultante del conjunto de voluntades individuales de cada uno de los ciudadanos. Como la comida, como los viajes, como –parcialmente- la vivienda, como la ropa…

Cuánto nos ha llegado a atrofiar la mente –hasta la anquilosis del sentido común- doscientos años envenenándonos con jacobinismo, marxismo, doctrina social de la Iglesia, mayosesentayochismo y demás pócimas biempensantes, intervencionistas y liberticidas. Hasta la hecatombe si se pone. ¡Faltaría más, Vd.!

Fadrique dijo el día 4 de Septiembre de 2011 a las 13:24:

...continúa:

Descendiendo a un nivel más pedestre que el del Sr. Rallo: con ejemplos a pie de obra constatados y contrastables ¿Quién me desface estos entuertos?

Primero: en la provincia de Cádiz –un millón de habitantes y paro que ronda el 50% en algunas poblaciones- ha llegado a haber cinco Escuelas de Enfermería que han inflado la bolsa de diplomados desempleados hasta límites trágicos (ya ni a duras penas se sustituye por vacaciones).

Segundo: en Jerez de la Frontera existe un Instituto de Formación Profesional que literalmente ha vomitado anualmente cientos –o miles- de alumnos con cinco años -¡cinco!- de una maestría en Técnico de Laboratorio que no les va a permitir trabajar en la vida porque no hay –prácticamente ni existen- laboratorios ni clínicos ni industriales donde colocarse.

Tercero: ¿se acuerdan de las masificadas Facultades de Medicina de los setenta: 400 por año el antiguo Real Colegio de Cirujanos de la Armada en Cádiz, 1000 en la Hispalense, 2000 la Complutense, etc.? Apareció durante años el tristísimo paro médico, parcialmente subsanado por el nvmervs clavsvs.

Corolario:

Las condiciones laborales de los enfermeros en el Servicio Andaluz de Salud son lamentables –esto para los que llegan a trabajar- y van empeorando. Las cinco Escuelas no eran sino enormes pesebres para estómagos políticamente agradecidos de docentes sin escrúpulos.

No tengo noticia de ningún movimiento por parte de profesores de Instituto en el que se cuestionase ante ellos mismos y la Administración si era ético seguir formando a técnicos de laboratorio.

El paro fue una de las causas por las que una profesión liberal como la Medicina se vio atrapada en las redes de la función pública, que ha motivado la práctica desaparición del ejercicio libre y unas condiciones laborales y económicas lamentabilísimas y en franco retroceso en el seno de la idolatrada Sanidad Pública. Ni buena, ni gratuita; eso sí universal hasta para el que no cotiza ¿La prueba? Turismo sanitario de otros europeos en España.

Fadrique dijo el día 4 de Septiembre de 2011 a las 13:20:

Es que oigo “el mercado no es todo” y me echo a temblar mientras mi alma –porque soy uno: individuo- cívica –porque vivo con otros individuos: en sociedad- cae hasta el nivel de los pies. ¡Con la que ha llovido! ¡Con la que nos está cayendo! ¡Con la que todavía nos queda por recibir –y esta sí que será gorda- sobre nuestras cabezas y –lo peor- las de nuestros hijos! Con un Estado metomentodo –hasta ya en la más estricta intimidad-, confiscatorio –hasta la rapiña-, dilapidador –hasta la ruina- y malísimamente mal planificador –hasta extremos trágicos que incluso hacen reír- que nos conduce a la hecatombe no sólo económica sino social, cultural, espiritual y hasta sanitaria –sin recursos a ver quién es el guapo que nos garantizará nuestro nivel actual de salud- ¿a qué apelamos? ¿Más regulación a palos de ciego desde arriba porque todo no se compra o se vende? ¿O a una regulación fruto de la suma de los intereses y preferencias individuales de cada persona que libremente con su dinero obtiene los bienes y servicios que estima más convenientes: oferta y demanda?

¿Habrá algo más básico que la Alimentación y la Higiene? Ha sido llegar la crisis y empezar una autorregulación del sector que te permite compras cada vez más ajustadas e interesantes de precios en muchos más sitios ¿Se las imaginan en manos estatales? ¿Es básica la Educación para gozar de un bienestar económico, social y cultural aceptable? Si se piensa, quizás más básica que la Salud a largo plazo, si pensamos en las generaciones venideras a las que, bueno o malo, siempre se les deja algo. Los resultados de la Educación en España son -sin paliativos- desastrosos; y ello ya está teniendo importantísimas y trascendentes repercusiones bien palpables en nuestra sociedad. Pues bien: la regulación educativa es exclusivamente estatal.

Sigue...

loboe dijo el día 4 de Septiembre de 2011 a las 12:49:

[II] Siguiendo con este orden de ideas, creo que el debate Universidad Pública Vs. Universidad Privada, es exactamente análogo a los anteriores y se rige por las mismas reglas. En esta misma hebra se han expuesto doctas; razonadas y más o menos farragosas argumentaciones a favor de "lo que debe ser la Universidad"; de que tales superiores designios no son entendidos a tendidos por las prosaicas preferencias del público y que en consecuencia, deben ser sustraídas de las prosaicas leyes del mercado -beneficio económico para algunos- y acogidas en el seno de lo público. Lo que por supuesto, equivale a afirmar que estas torres de marfil deben ser costeados con el dinero de todos, según los criterios de una elites ilustradas que sí saben lo que necesita la sociedad al respecto.

Por supuesto, está lejos de mi pretensión cerrar aquí el debate, pero sí recordar que a pesar de que las preferencias del público puedan ser discutibles y en ocasiones nos parezcan erróneas, además del derecho de hacer lo que nos apetezca con nuestros dineros -que no el Estado-, creo firmemente en el irrenunciable derecho que tiene cada cual a equivocarse con sus propias ideas. Además de que como señalaba, la historia no aporta demasiadas pruebas de que los gobiernos de las elites sean mejores sino más bien, extremadamente peligrosos.

Antes de terminar este breve comentario, aclarar que lo anterior, no significa que esté absolutamente en contra de que en determinadas circunstancias, el Estado propicie y sufrague determinados esfuerzos del Conocimiento, la Ciencias o la Técnica, en aras a un interés colectivo. Me estoy refiriendo a asuntos como el Proyecto Manhattan; el Proyecto Apolo, o al ARPA del DOD USA, que en su momento nuclearon esfuerzos científicos de primer orden, que impulsaron enormemente el conocimiento y que aglutinaron a las mejores mentes disponibles en su momento. Pero debería ser superfluo añadir que en estos casos NO estamos hablando de la Universidad como tal.

loboe dijo el día 4 de Septiembre de 2011 a las 12:48:

[1] Quizás el título de este comentario debería ser "Universidad Pública 'versus' Democracia", e intentaré explicarme:

No creo que vaya a descubrir la pólvora si afirmo que el mercado es el análogo económico a la democracia en lo político. Me refiero a que cuando este -el mercado- es libre, se rige por las leyes de lo físicamente posible y por las preferencias del consumidor. Oséase, del público en general y de la sociedad en su conjunto. Que las preferencias del público estén a su vez regidas o no por las leyes de la Física, sería otro debate. Así mismo, la cuestión de que el público consumidor esté equivocado o no en sus preferencias, es también otra cuestión que trataremos aparte. Aunque previamente, habría que definir quién decide qué es lo acertado y en este sentido, podríamos sacar a colación el ejemplo del inacabable debate entre defensores de una televisión de "calidad" frente a la tele-basura. Por supuesto, los "conocedores" de lo que "debe ser la televisión de calidad", exigen que la televisión pública se adapte a sus criterios, aunque sea sufragada con los impuestos de todos, incluida esa inmensa pléyade de "descerebrados" cuyos gustos y preferencias hay que "educar y conducir".

Por su parte, los sistemas políticos tienen un evidente paralelismo con los anteriores, porque cuando son libres -democráticos-, son gobernados exactamente por las mismas leyes: lo físicamente posible y las preferencias del consumidor -votante-. Ni que decir tiene que el sistema está lejos de ser perfecto -incluso he publicado algún comentario en el sentido de que en mi opinión, adolece de defectos congénitos-, y que en ocasiones produce monstruos, como serían el caso de la Alemania Nazi, o manifiestamente perniciosos, como los más recientes de Obama en USA, o de Zapatero en España. Sin embargo, la experiencia histórica evidencia que cuando los superiores intereses del pueblo han sido interpretados por minorías más o menos ilustradas, los resultados han sido peores o directamente catastróficos.

gmolleda dijo el día 4 de Septiembre de 2011 a las 07:01:

El éxito del sistema capitalista sobre los demás es la mejor asignación de recursos para la producción.

La base sobre la que se asienta este sistema es en la competencia, poniendo los recursos en el mejor lugar posible para maximizar la producción, calidad, etc.

La educación es un bien muy particular, primero porque en las decisiones de inversión priman factores emocionales sobre factores objetivos, un rico prefiere invertir el doble en que su hijo, el zoquete, saque una carrera a que con la mitad de dinero un hijo de obrero, pero trabajador y responsable, sacara la misma carrera y se pusiera al frente de los negocios.

Además, esa base del sistema que es la competencia, tiene como peaje que en la vida adulta unos tengan más que otros según su valía. Pero todo esto se va al traste en cuanto a unos con más méritos, actitud y aptitud se les niega el éxito y los estudios en pro de otros con menos capacidades pero con padres con más dinero para invertir en su educación.

La educación privada lleva a una inversión ineficiente de recursos en factores menos productivos que otros simplemente por razones afectivas.

Es mucho mejor un sistema público, pero basado en la competencia entre los alumnos, con exámenes de ingreso por cada tipo de carreras, donde sólo el X porcentaje mejor pueda seguir sus estudios.

Evitando que niños vagos o torpes puedan seguir estudiando mientras otros inteligentes y trabajadores se quedan fuera porque sus padres no tienen dinero.

Cualquier otra cosa, nos lleva de nuevo a un mundo medieval dividido en clases sociales, donde los ricos pueden tener todos carreras a medida (aunque tarden 10 años en sacarlas, o con profesores particulares para todo), mientras muchos pobres con capacidades son desechados por no poder pagar la matrícula.

COPELAND dijo el día 4 de Septiembre de 2011 a las 01:01:

Yendo al fondo, concuerdo bastante con el autor. Me gustaría añadir algunos matices:

- Las universidades pueden ser públicas pero no tienen por qué ser gratuitas o hipersubvencionadas.

- Sean públicas o privadas tienen que competir entre sí.

- La investigación debe estar sujeta también al principio de competencia, tanto en captación de recursos como en resultados tangibles.

- Las universiades americanas son el ejemplo a seguir: Son privadas en su mayor parte, compiten entre sí y permiten que una legión de incultos come hamburguesas y bebe cervezas sean el primer país del mundo en tecnología, ciencia pura y aplicada, artes, etc.

- El papel que deberían tener las universidades lo tienen las empresas especializadas en ofrecer masters de postgrado. Máster que ahora ofrecen también las universidades ...

- Las universidades no deberían vivir de espaldas a la empresa y a la sociedad.

- Las universidades no dan cultura. Eso de que "la universidad no pasó por él" es un tópico ajeno a la realidad actual donde imperan la masificación, la burocracia, el chanchullo y la mediocridad, motivo por el cual la universidad pasa por encima de mucha gente.

- En una universidad privada, Carrillo nunca podría ser rector. Este argumento es definitivo.

loboe dijo el día 4 de Septiembre de 2011 a las 00:21:

Bacin:

En primer lugar y aunque está en su derecho de interpretarlo como mejor le parezca, lamento que se haya tomado mi comentario tan a la tremenda y en un sentido tan literal, porque debería haber observado que generalmente, no hago afirmaciones categóricas, sino “me parece que“, “creo que“, Etc.

No he pretendido decir que el que no esté de acuerdo con mis ideas sea un ignorante. Al menos, no en el sentido literal de la palabra y mucho menos, insultar o atacar a nadie en general ni “ad hominem“. De modo que si se ha sentido ofendido, aclararle que no era mi intención y rogarle me disculpe por no haber sabido explicarme mejor. Aclararle también que desde luego, no discuto que los contertulios -si me permite llamarlos así- puedan tener más conocimientos y/o titulaciones que yo sobre la filosofía de la ciencia; de la epistemología en general, o de cualquier otra disciplina, y en su caso concreto, unos conocimientos sobre psicología humana tan sublimes que le permitan calificarme a la altura intelectual de Zapatero en base a un comentario como el de referencia.

En cualquier caso y para mayor concreción, aclararle que no me refería a usted, porque en realidad, pasé muy por encima sobre su comentario. La razón es que se me hace muy difícil digerir párrafos tan largos sin puntos y aparte y un servidor también tiene sus mecanismos subconscientes de selección sobre lo que -cree que- es o no, interesante. Ya sabe: la información es mucha y la capacidad intelectual de algunos -en especial la de los pensadores de la talla de Zapatero-, muy poca.

Otro día que tenga tiempo y gana, quizás le incluya un comentario sobre esa afirmación suya de “lo que debe ser la Universidad” y cuales son -en mi opinión- los medios más eficaces para conseguirlo.

Bacin dijo el día 3 de Septiembre de 2011 a las 20:59:

Loboe, ¿"Porque todo en el universo [...] está regulado por leyes económicas"? Pretender que quienes no estén de acuerdo con este artículo de fe son incultos es una muestra de soberbia intelectual como nunca he conocido, excepto en pensadores de la talla de Zapatero. Ese axioma, además, presupone un conocimiento bastante superficial de la folosofía de la ciencia (de la epistemología en general, realmente), porque afirmar que las leyes económicas tienen una existencia real en el mundo de la misma manera que existe un árbol o un perrito... es para morirse de risa. El positivismo igual estaba bien en el siglo XIX, pero en el XXI queda un poco fuera de lugar. Por favor, la próxima vez que pretenda descalificar a quien no opina como usted mediante una falacia ad hominem, quizá le convenga pensar antes que no conoce de nada a sus interlocutores, y que es probable que alguno tenga una cualificación académica y/o profesional más que relevante.

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