
El primer ministro de Grecia, Kyriákos Mitsotákis, ha instado a Alemania a "ponerse las pilas" y a llevar a cabo reformas "más radicales" en su economía, tal y como habría hecho el país heleno en el pasado. El líder de Nueva Democracia, el principal partido de centroderecha griego ha aprovechado su visita a Alemania para charlar con el periodista Michael Bröker en el medio Table Today.
En dicho medio, ha criticado la regulación excesiva que estaría perjudicando no sólo la competitividad de las empresas alemanas, sino también las europeas. Mitsotákis ha señalado el grave problema que existe con los costes de la energía, expresando que se deben reducir los precios de la electricidad en Europa y conseguir un mercado eléctrico europeo más eficiente.
También ha dicho lo siguiente sobre las reformas que espera que el país alemán lleve a cabo:
"Por supuesto, también estamos estudiando las reformas que esperamos que implemente Alemania. Estoy muy contento de ver que la agenda que propone la alianza CDU/CSU es muy similar a la que hemos implementado en Grecia desde que llegamos al poder. Hemos reducido los impuestos sin poner en peligro nuestra posición fiscal."
Desregulación y bajada de impuestos
"Hemos desregulado, hemos digitalizado el Estado y esto ha dado como resultado un crecimiento significativamente superior a la media de la eurozona, al mismo tiempo que somos capaces de producir superávits primarios y reducir nuestra deuda. De hecho, se pueden reducir los impuestos y crear espacio fiscal mediante el crecimiento. Esto es exactamente lo que propone Friedrich Merz. Y puedo asegurarles que, en el caso de Grecia, funcionó".
La realidad es que los resultados avalan la gestión del gobierno de centro-derecha griego. De acuerdo con los últimos datos disponibles, la deuda griega se encuentra en su punto más bajo desde el año 2010, cuando supuso el 147,8% del PIB, ya que a finales de 2023 supuso el 163,9% del PIB. Es decir, bajo el mandato de Mitsotákis la deuda ha pasado de representar el 183,2% del PIB a ser del 163,9% del PIB.
En esta línea, se están viendo dos tendencias distintas entre ambas economías, y es que mientras la economía griega creció al 5,7% en 2022, al 2,3% en 2023 y en torno al 2% en 2024, la economía alemana tan sólo creció durante el año 2022 al 1,4%, para cosechar un -0,3% y un -0,2% en 2023 y 2024. Es decir, mientras la economía griega sigue creciendo, la economía alemana se estanca y decrece.
Tienen que ponerse las pilas
Por otro lado, el primer ministro griego ha resaltado la importancia para la Unión Europea de una Alemania "fuerte", esto ha dicho:
"No podemos imaginar un progreso significativo en la Unión Europea ni un fortalecimiento de la economía europea sin una Alemania competitiva. Por eso, Alemania necesita ponerse las pilas. Hay cuestiones estructurales relacionadas con la economía alemana que han sido ampliamente debatidas en el debate público alemán. Creo que es el momento de tomar medidas audaces y llevar a cabo reformas más radicales. Estoy convencido, por las conversaciones que he mantenido, de que Friedrich Merz tiene esta agenda y sabe exactamente lo que necesita la economía alemana."
Así pues, no deja de ser llamativo que ahora sea Grecia la que inste a Alemania a "ponerse las pilas" y a llevar a cabo las reformas que en su día los alemanes les exigieron a los griegos. Queda por ver si los alemanes aceptarán sus consejos o si escogerán un camino diferente para salir de la crisis económica en la que andan envueltos.

