
El PSOE no cesa en su empeño de, según dicen ellos, proteger la naturaleza y desproteger, a la vista de los evidentes resultados, a la población. Y lo vuelve a hacer tras las dramáticas y letales inundaciones de Valencia que han dejado más de 200 víctimas mortales. Su nuevo hito, parte troncal de su plan hidrológico es el siguiente: "Seguir favoreciendo el cambio de la visión de los ríos como tuberías. Los ríos son ecosistemas vivos que deben llevar suficiente agua incluso en momentos de sequía, ya que son fuente de biodiversidad en sus cauces y riberas".
Es más, su receta pasa por "continuar y acelerar la adaptación climática, eliminando al máximo las actividades y asentamientos vulnerables a la inundación y seguir tomando medidas para prevenir los efectos negativos de las sequías periódicas". Traducido: los cauces y los ríos no se tocan. En todo caso, se "eliminan al máximo las actividades y asentamientos vulnerables a la inundación". Es de entender que se incluyen los núcleos urbanos.
El plan completo del PSOE tiene más puntos. Entre ellos, el PSOE quiere "continuar concienciando a la ciudadanía sobre la escasez de recurso y la importancia de cuidar del agua". Por lo visto, de nuevos pantanos para tener más agua disponible, nada de nada. "Seguir promoviendo políticas de ahorro efectivo en el uso de agua doméstica, industrial y para regadío", de nuevo, de obras para aumentar los recursos hídricos nada.
Otro punto: "Continuar con la disminución en la extracción de agua de acuíferos, ríos y humedales y acabar con todos los pozos ilegales y el robo del agua". Otro más: También "seguir fortaleciendo y renovando los sistemas de abastecimiento y distribución del agua para todas las personas" y "continuar fomentando la gestión de los acuíferos como reservas estratégicas de agua, cruciales en momentos de sequía". Pero de nuevos pantanos, una vez más, cero absoluto.
Ni embalses ni trasvases
El plan sigue con el punto ya anticipado: "Seguir favoreciendo el cambio de la visión de los ríos como tuberías. Los ríos son ecosistemas vivos que deben llevar suficiente agua incluso en momentos de sequía, ya que son fuente de biodiversidad en sus cauces y riberas" por lo que hay que, añade el PSOE, "continuar y acelerar la adaptación climática, eliminando al máximo las actividades y asentamientos vulnerables a la inundación y seguir tomando medidas para prevenir los efectos negativos de las sequías periódicas".
En resumen, que los río se protegen con prioridad sobre los "asentamientos vulnerables a la inundación". Y todo ello porque, según el PSOE, "será necesario seguir realizando medidas como las llevadas a cabo hasta ahora: mejorar la gestión de los recursos disponibles; seguir promoviendo el ahorro de agua en la agricultura, industria y hogares; continuar concienciando sobre el uso responsable del agua; e incentivar medidas como la reutilización de aguas residuales, la desalinización y el aprovechamiento de aguas subterráneas; así como implementar medidas para reducir la evaporación en embalses y otros cuerpos de agua, como la cobertura con láminas flotantes o la optimización de la gestión de los embalses". Eso sí, un plan hidrológico serio para incrementar embalses y trasvases ni por lo más remoto.


