
El islam sigue su avance en Europa y, más concretamente, en España, sobre todo en regiones como Cataluña, donde los gobiernos autonómicos han sido especialmente permisivos con esta religión. De hecho, en el caso de Cataluña, la connivencia con el islam ha alcanzado el punto de subvencionar formaciones de posgrado con una dotación de casi 90.000 euros en las que dan clase activistas musulmanas en defensa del velo.
Subvención de la Generaldiad
La Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) tiene entre sus profesores a Najia Lotfi, una activista islámica referente del proselitismo en favor del burka. Como publica El Confidencial, Lotfi formaría parte del claustro de profesores del posgrado en Economía Social y Solidaria-Estudios Cooperativos que está coordinado por la cooperativa La Ciutat Invisible, la cooperativa La Tregua y el Institut Metròpoli, consorcio de la Universidad autónoma de Barcelona.
De acuerdo con El Confidencial, el posgrado en el que imparte clase Lotfi recibe dinero de la Generalidad catalana y varias organizaciones, entre las que destacaría la Xarxa d’Economia Solidària, el gabinete de abogados Collectiu Ronda, FGC Advocats, la compañía eléctrica Som Energia, l’Apòstrof, CoopHalal, Coop57 y el IDRA. De hecho, según este medio, este curso la Generalidad ha dotado de 87.000 euros a dicho posgrado.
En la web de Creis, un centro adscrito a la UAB, se promociona esta "Especialización en Economía Social y Solidaria", donde se adjunta un enlace al plan de estudios que, no obstante, no funciona. De hecho, en la web de la UAB tampoco aparece el portal relacionado con esta formación académica.
Activismo islámico
Precisamente, en una entrevista en RTVE sobre la cuestión del velo y la posibilidad de prohibir el burka en los colegios de Cataluña, Lotfi reivindicaba que han de ser las mujeres musulmanas las que expresen su voluntad al respecto y denunciaba que, con este tipo de propuestas, "vienen a quitarnos un derecho". En este sentido, defendía que, en tanto que los colegios sean públicos, las niñas musulmanas deberían poder llevar el velo porque aseguraba que, en realidad, se trata de "una elección".
Asimismo, Lotfi quiso defender que en nuestro país no exista la imposición de llevar el velo sobre las jóvenes musulmanas. No obstante, lo más llamativo resultó ser su defensa de la situación de las mujeres en Afganistán. A este respecto, aseguraba que el burka es un elemento cultural y sostenía que, en este caso, las mujeres "quieren ir así". De hecho, afirmaba que verlo como una imposición depende de la perspectiva de cada persona y concluía que "entra dentro de los derechos humanos".
Lo cierto es que la situación de las mujeres en el islam varía en función del país, aunque la posición que éstas ocupan en la sociedad habitualmente es de inferioridad respecto a los hombres. Casos como los de Irán o Afganistán son algunos de los ejemplos más extremos de hasta dónde puede llegar dicha religión.
De hecho, el pasado mes de diciembre, Irán arrestó a dos organizadores de una maratón que habían permitido que las mujeres compitieran sin el velo. Asimismo, en noviembre, la Universidad de Teherán llegó a cancelar su participación en un festival de diseño porque se viralizaron varios vídeos de mujeres que no llevaban el velo. Por otra parte, cabe destacar cómo el año ha comenzado en Irán con varios fallecidos en las protestas relacionadas con la carestía de la vida en el país.
Banca musulmana
Por otra parte, Lofti también se ha encargado de promover unas finanzas con marcado carácter islámico. De este modo, la activista es la fundadora y presidenta de CoopHalal, que se presenta como una cooperativa dedicada a "ofrecer una alternativa financiera basada en los principios éticos, sociales y solidarios de las finanzas islámicas, promoviendo valores como la cooperación, la transparencia, la participación y la solidaridad".
Pero ¿qué son las finanzas islámicas? Según la web de la cooperativa, estas finanzas islámicas que, supuestamente "aseguran justicia y equidad", se basan en la inversión en la economía real. Así, explican que emplean contratos sin cobro de intereses, de acuerdo con la Riba, como serían la participación (denominado Musharakah) o el arrendamiento con promesa de compra (llamado Ijarah).
Con todo, es curioso que su estructura esté compuesta, además de por una Asamblea, General, un Consejo Rector, y un Consejo de Asesores Externos, por un Comité de Sharía que "supervisa los contratos de la cooperativa para garantizar su conformidad con los principios de la Sharía". Del mismo modo, como se recoge en su página web, entre sus objetivos se encuentra el de "colaborar en proyectos de promoción, estudio o creación de sistemas de finanzas islámicas".


