Menú

Japón reabre la mayor central nuclear del mundo

Tras intentar renunciar a la energía nuclear, el país retoma sus planes nucleares y trabaja en la reapertura de las plantas cerradas tras Fukushima.

Tras intentar renunciar a la energía nuclear, el país retoma sus planes nucleares y trabaja en la reapertura de las plantas cerradas tras Fukushima.
Central nuclear Kashiwazaki-Kariwa. | Tepco

Quince años después del accidente de Fukushima, que provocó una revisión de la seguridad de plantas de todo el mundo y llevó a Japón a plantearse la renuncia de la energía nuclear, el país ha comenzado a reabrir la mayor central nuclear del mundo, Kashiwazaki-Kariwa. La central, situada en Niigata, al noroeste de Tokio, junto al mar, cuenta con siete reactores tipo BWR que suman 8.200 MW. Su construcción arrancó en los setenta y concluyó en 1997.

Según ha anunciado la compañía eléctrica japonesa Tokyo Electric Power Company (TEPCO), ha puesto en marcha el reactor seis, uno de los dos que cuentan ya con la aprobación de las autoridades para volver a operar después de que en 2011 se apagara toda la planta. Tanto el reactor 6 como el 7 lograron en 2023 todos los permisos.

Se trata del primer encendido de una central operada por TEPCO, que gestionaba la planta de Fukushima antes del accidente de 2011 provocado por el terremoto y el tsunami. Por su tamaño, la central es clave tanto para la energética como para el gobierno nipón y sus nuevos planes, corregidos después de que hace quince años se planteara reducir en su mix energético el papel de la nuclear, lo que implicaba aumentar drásticamente su dependencia del exterior y la factura eléctrica.

En 2011, Japón generaba el 30 por ciento de su electricidad con energía nuclear y planeaba incrementar ese porcentaje al 40% en cinco años. Ahora, el Gobierno nipón trabaja en la puesta en marcha de los reactores que cerraron para ser inspeccionados y adaptarse a los nuevos requisitos de seguridad, también con la vista puesta en incrementar el porcentaje de energía nuclear en la red desde el 8 por ciento actual hasta el 20% en 2030. Hasta el momento, Japón ha reabierto 15 reactores y 10 están en trámites para lograrlo de un total de 33. En paralelo, el país ha dado autorización para que las plantas que cumplan los requisitos de seguridad puedan operar más allá de los 60 años.

La decisión contrasta con la de España, el único país que con centrales en marcha tiene planeado su apagado (a la espera de lo que ocurra con Almaraz y su petición de para continuar operando más allá de la fecha prevista) y la de Alemania, que precisamente por Fukushima decidió el cierre escalonado de todas sus centrales, proceso que concluyó en 2023 y que hace unos días lamentó el canciller, Friedrich Merz.

En un foro, Merz dijo que fue "un grave error estratégico" cerrarlas y que al menos deberían haber retrasado la medida unos años.

Temas

En Libre Mercado

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj