En el programa Con Ánimo de Lucro de esRadio, conducido por Luis F. Quintero, el profesor y asesor financiero Gustavo Martínez ha realizado una radiografía demoledora del actual sistema monetario. Durante su intervención, Martínez ha desgranado cómo la intervención estatal y la impresión masiva de moneda están socavando los cimientos de la libertad individual: la propiedad privada. Según el analista, el actual 'rally' del oro no es un evento aislado, sino la respuesta natural del mercado a décadas de políticas fiscales irresponsables que han dejado al dólar y al euro en una situación de extrema vulnerabilidad.
La inflación como herramienta de confiscación estatal
Gustavo Martínez ha sido tajante al definir el fenómeno inflacionario no como un accidente económico, sino como una decisión política deliberada. "El socialismo es una enfermedad que destruye la propiedad a través de la inflación", ha afirmado, explicando que al diluir el valor del dinero, el Estado confisca de facto el esfuerzo de los ciudadanos sin necesidad de aprobar nuevas leyes tributarias. "La inflación es el robo de tu tiempo que te hace el Estado sin que te des cuenta."
Para Martínez, la magnitud del desequilibrio es histórica. Ha recordado que, solo en los últimos cinco años, la Reserva Federal ha inyectado 8 billones de dólares en el sistema, una cifra que hace inevitable la pérdida de poder adquisitivo. Esta "inundación" de liquidez es la que explica que el oro haya pasado a ser la segunda reserva mundial, representando ya el 25% del total y superando por primera vez al euro.
El fin de la hegemonía del dólar y el objetivo de los 10.000 dólares
El analista ha subrayado que estamos ante un cambio de ciclo sistémico donde el dinero papel está perdiendo la batalla frente a los activos reales. "Vamos a ver el oro en 10.000 dólares seguro", ha vaticinado Martínez, aclarando que no se trata de una revalorización del metal, sino de la caída estrepitosa del valor de las divisas fiduciarias. "El oro no sube, el dólar baja", ha matizado, señalando que la hegemonía del billete verde ha caído del 60% al 40% en las reservas internacionales debido a su uso como "arma política".
Esta desconfianza global está llevando a los bancos centrales, especialmente en Asia, a acaparar oro físico para protegerse de una posible quiebra del sistema de deuda occidental. Según Martínez, los inversores que no entiendan que el sistema está "zombificado" corren el riesgo de ver cómo sus ahorros desaparecen bajo el peso de una deuda pública que califica de "impagable".
La Agenda 2030 y el desprecio a la libertad económica
En su análisis para Con Ánimo de Lucro, Martínez también ha señalado a los responsables regulatorios en Europa. Ha definido la Agenda 2030 como "un estatuto que protege a la burocracia y desprecia la propiedad privada", argumentando que la hiperregulación verde y social es solo una capa más de control estatal sobre la economía productiva.
Frente a este escenario, la receta del experto es clara: alejarse de la exposición total al sistema bancario tradicional y buscar refugio en activos que el Estado no pueda imprimir. "El ahorro real es la única defensa contra el Leviatán", ha concluido, advirtiendo que la batalla por la propiedad privada se librará en el terreno de la soberanía monetaria y la posesión de activos duros.




