
Una de las alternativas que les queda a los ciudadanos de los países más pobres, así como de aquellos lugares en los que existen conflictos o se ha establecido un régimen autoritario, es la inmigración. Naturalmente, los inmigrantes tienden a buscar un destino en el que su adaptación pueda ser más rápida, dados elementos como la cultura o el idioma del país de llegada. Por tanto, no resulta extraño que, en el caso de España, la mayor parte de la inmigración proceda de Hispanoamérica. En este sentido, una de las formas en que los trabajadores extranjeros ayudan a las familias que permanecen en su país de origen es con las remesas, que en España se han disparado de forma significativa.
Se disparan las remesas
Las transferencias realizadas por los trabajadores extranjeros a sus familiares en sus respectivos países de origen –conocidas como "remesas"– suponen una importante fuente de riqueza para las regiones más pobres. De hecho, el Banco de España subraya al respecto que "para muchas de las economías receptoras, las remesas representan una fuente importante y estable de fondos que a veces supera la ayuda oficial o la inversión extranjera directa y que tiene un impacto significativo en la reducción de la pobreza y en la financiación del crecimiento".
De acuerdo con los datos ofrecidos por el Banco de España, en el año 2024 los pagos de remesas de trabajadores extranjeros alcanzaron los 11.460 millones de euros, habiéndose incrementado un 6,46% en un año, desde los 10.764 millones de 2023. Del mismo modo, desde el año 2019, cuando las remesas alcanzaron los 8.132 millones, este incremento ha sido del 40,9%. Así, en una década las remesas se han incrementado un 96,47%, puesto que en 2014 sumaron 5.833 millones de euros.
Concretamente, Colombia fue el primer país de destino de las remesas en el año 2024, con un total de 1.906 millones. Por su parte, Marruecos fue el segundo país al que llegaron más remesas procedentes desde España, sumando 1.502 millones al término del año. Del mismo modo, Ecuador recibió 956 millones de euros por parte de trabajadores en España. Asimismo, a República Dominicana llegaron 688 millones en forma de remesas y Perú recibió 606 millones.
En este mismo período se enviaron 604 millones a Paraguay y 553 millones de euros a Honduras. Además, el Banco de España calcula que Pakistán recibió 494 millones de euros y Senegal 478 millones. Así, Bolivia cerró el conjunto de los diez destinos a los que más remesas se enviaron desde España con 420 millones de euros.
Como vemos, entre los principales países de destino de las remesas procedentes de España destacan los hispanoamericanos, tanto en número de países como en términos de volumen de dinero transferido. Precisamente, el dinero enviado a América en forma de remesas desde nuestro país ha crecido un 38,45% desde 2019, pasando de 4.946 millones antes de la pandemia a 6.848 millones en 2024. En consecuencia, en los últimos diez años esta cantidad ha crecido un 96,21% desde los 3.490 millones de 2014.
Si lo analizamos por países, podemos comprobar que las remesas enviadas a Colombia han pasado de los 699 millones de 2014 a suponer 1.906 millones en 2024, registrando un aumento del 172,67% en diez años. Por su parte, el dinero que ha recibido Ecuador se ha incrementado en un 34,46%, de 711 millones a 956 millones. Del mismo modo, República Dominicana ha pasado de recibir 397 millones en 2014 a 688 millones en 2024, con un incremento del 73,3%. Además, las remesas enviadas a Perú han crecido un 157,87% –de 235 millones a 606 millones– y el dinero enviado a Paraguay ha aumentado un 132,3% –desde los 260 millones hasta los 604 millones–.
Estos datos relacionados con la cantidad de dinero enviada desde España por trabajadores extranjeros están en consonancia con las cifras sobre inmigración publicadas por Funcas esta misma semana. Tras la regularización masiva anunciada por el Gobierno, el think tank detallaba que desde el año 2017 el número de extranjeros extracomunitarios ha crecido en 2,3 millones de personas, hasta los 4,9 millones. Así, Funcas exponía que "han sido las nacionalidades americanas las responsables del gran crecimiento de la población extranjera no comunitaria en los últimos ocho años, y, especialmente, desde 2022", señalando que, si en 2017 sumaban 1,6 millones de personas, en 2025 han pasado a ser 2,5 millones.


